El streamer y creador de contenido Guille Núñez aprovechó la noche, luego de sacar a pasear a su perro Román, para abrir el corazón y dejar un mensaje directo a sus seguidores. Sin guión, sin producción y con el celular casi sin batería, el influencer se tomó unos minutos para agradecer el cariño que recibe y, sobre todo, para invitar a la autenticidad.
“Me pone muy contento estos mensajes”, repitió varias veces. Y no fue una frase hecha. Guille confesó que le costó entender por qué la gente conectaba con él cuando mostraba su día a día sin filtros: entrenando, haciendo humor, improvisando personajes, cantando o simplemente hablando desde el balcón de su casa. La clave, según explicó, está en algo simple pero difícil de practicar: ser uno mismo.

Conectar sin máscaras
Núñez reconoció que en otro momento intentó “ser careta”, mostrarse como alguien que no era, y que eso no lo llevó a ningún lado. Hoy, en cambio, celebra poder compartir distintas facetas sin miedo al qué dirán. “Capaz quedo como un boludo hablando y contándote esto, pero no me importa”, lanzó, convencido de que del otro lado hay personas que se sienten identificadas.
El año pasado, definió, fue “heavy”. Sin entrar en detalles, dejó entrever que atravesó momentos difíciles. Y justamente desde esa experiencia nació el consejo que quiso dejar para arrancar la semana con otra energía.
“Hazlo”
Si querés bailar, bailá.
Si querés empezar un emprendimiento, empezá.
Si querés crear, crear.
El mensaje fue claro: mientras no le hagas daño a nadie y lo que hagas te haga bien, hacelo. Sin frenos, sin miedo a fallar. Porque si sale mal, se vuelve a empezar. “No pasa nada”, insistió.
Para el creador, muchas veces las personas hacen lo que les gusta “a medias” por temor a la crítica. Y ahí es donde, según él, se pierde la posibilidad de ser realmente feliz.
La felicidad como práctica diaria Lejos de quedarse en frases motivacionales vacías, Guille propuso algo concreto: agradecer. Agradecer por el día, por los amigos, por la familia, por la salud. Incluso —y sobre todo— agradecer


