Ale Uriarte se suma a la grieta: «entre Uber y taxi me quedo con…»

Cada vez más personas en las redes se aprestan a opinar sobre los servicios de transporte de alquiler. El co-conductor de Anti-Siesta eligió uno de los dos y dió un firme argumento. La batalla en las redes por el "uso del volante".

Uber es un servicio de chóferes que pretende simplificar el alquiler de coches con conductor. Funciona de forma similar a la de los taxis, pero con conductores particulares. De este modo, el proyecto permite que cualquier conductor y con cualquier automóvil, aprobado previamente por la compañía y siguiendo ciertos requisitos, estudios, exámenes y formalidades, ofrezca su vehículo particular para transportar a gente, siendo él el conductor.


La plataforma funciona a través de una aplicación para el teléfono móvil, cuyo GPS ubica al cliente y muestra las opciones de vehículos de Uber más cercanos disponibles. El principal argumento contra ellos suele ser la competencia desleal hacia los taxistas de un servicio que en muchos países no ha sido formalmente regulado. 


Pero eso y los bajos costos para el usuario solo han sido un ápice del por qué la gente en Posadas, por ejemplo, comienza a preferir un servicio que aún funciona en la clandestinidad al tradicional taxi. En esto se enfocó, el co-conductor de Anti-Siesta, Alejandro Uriarte para opinar acerca del conflicto en Twitter:


Limpieza y educación fueron dos de los factores que el joven conductor tuvo en cuenta a la hora de elegir el solicitado servicio, además del costo del viaje, ¡por supuesto!. Otros usuarios en twitter reclamaron a los funcionarios posadeños que escuchen a los vecinos para poder legalizar la aplicación y lograr que los ciudadanos viajen de forma más segura, más teniendo en cuenta el gran anhelo de convertir a Posadas en ciudad turística: 




Ya lo había dicho el periodista Gustavo Añibarro meses atrás en su cuenta de Twitter: “Taxi en Posadas, hoy. A ellos les molesta UBER, a mí me molesta el servicio de cuarta que prestan”. Pese a la fuerte resistencia que continúa existiendo por parte de los taxistas, el servicio continúa siendo solicitado cada vez más . La principal competencia pasa por el precio que ronda un 25% menos al de un taxi convencional, además de presentar un mejor mantenimiento de los vehículos. Pero la situación empeora y cada vez más taxistas utilizan este medio de vida precisamente para pagar sus alquileres de autos por jornada o simplemente para llevar pan a su mesa, traspasando las fronteras de la legalidad. ¿Hasta cuándo seguirá sin resolverse la cuestión?