Fernando Oz: “Es la peor experiencia de mi vida”

Al parecer el periodista de la revista GENTE no la está pasando nada bien en su aventura junto a Greenpeace en el medio del océano Atlántico. Más allá de las dificultades para realizar su trabajo, el movimiento del velero le jugó una mala pasada.

Acostumbrado a los desafíos y al peligro que la cobertura de conflictos conlleva, el periodista especializado en la materia al parecer no la está pasando nada bien en su aventura a bordo del velero de Greenpeace, en el que se encuentra para realizar una investigación para la revista GENTE, en conmemoración del día mundial del Medio Ambiente.

En el medio del Mar Argentino, el editor de política del Grupo Atlántida encontró un momento para contarle a la redacción de TSM, una parte de su gran experiencia a bordo del Witnnes, el más nuevo y ecológico de su flota.

Acompañados de imágenes sensibles para la vista, el periodista detalló las complicaciones para realizar la cobertura, como así también para no aguantarse las ganas de vomitar debido a los bruscos movimientos del velero, generados por el intenso oleaje de alta mar, al que Oz describió como “el salvaje clima de esta época en el Atlántico”.

Pero Oz no fue el único que no la pasó bien, sus compañeros de tarea también sufrieron las consecuencias del movimiento del velero, aunque ellos accedieron a la sugerencia de los experimentados tripulantes y optaron por tomar Dramamina, un antihistamínico que se usa para prevenir y tratar las náuseas, los vómitos y el vahído causados por el mareo por el movimiento.

Valiente por naturaleza, el periodista de GENTE optó por no tomar el medicamento argumentando a esta redacción: “si Magallanes y Elcano no la tomaban, porque yo la voy a tomar”.

De acuerdo al itinerario, el velero con la tripulación de Greenpeace en la que se encuentra el equipo de la revista GENTE estará tocando tierras uruguayas en la jornada del lunes, culminando así jornadas de intensas adrenalinas que seguramente serán inolvidables.

Deseando volver. OZ cuenta las horas para pisar tierra firme.