Natalie Weber volvió a quedar en el centro de la escena mediática tras contar en vivo cómo maneja los celos con su esposo, el exfutbolista Mauro Zárate. Durante una emisión de Intrusos, la panelista reconoció que tiene acceso a la ubicación del celular de su pareja y que suele recurrir al GPS cuando necesita saber dónde se encuentra.
La conversación surgió a partir del reciente escándalo que involucró a Mauro Icardi y la China Suárez en un boliche porteño. Consultada por Adrián Pallares sobre si utilizaba algún sistema de rastreo con Zárate, Weber respondió sin rodeos que sí y hasta recomendó instalar aplicaciones de geolocalización, aunque aclaró entre risas que no era un método para imitar.
La modelo explicó que, cuando tiene dudas, revisa la ubicación de su marido y luego lo llama. “Si no atiende, se pudre”, lanzó, dejando en claro que una de las reglas de la pareja es que Zárate responda siempre sus llamados. Según contó, este mecanismo se activa especialmente cuando ella está trabajando y no puede verificar personalmente dónde se encuentra.
El momento más comentado llegó cuando el panel la desafió a poner a prueba el sistema en vivo. Weber realizó una videollamada a Zárate frente a las cámaras y, tras varios segundos de espera, el exdelantero atendió. Sin embargo, la sorpresa llegó al notar que llevaba una campera puesta. “¿Dónde estás que estás con campera? No me dijiste que salías”, le reprochó entre risas, provocando la reacción inmediata de todo el estudio. Aunque la situación quedó en tono distendido, la anécdota volvió a poner sobre la mesa los límites de la privacidad y la confianza en las relaciones de pareja.



