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¡De Misiones a Europa!: La travesía de Ola Dibujos

Entre el David de Miguel Ángel, la Catedral de Florencia y las filas eternas de turistas, Julián García narra su experiencia con el sello que lo hizo popular en sus caricaturas ¡Entrá en la nota y viajá con el artista misionero!

“Buongiorno, ragazzi”. Así comienza el primer vlog de viaje de Julián García, el artista misionero más conocido como Ola Dibujos, ahora convertido en cronista itinerante por las calles de Italia. Su trazo, que en redes sociales se volvió marca registrada por retratar la vida cotidiana con humor, saltó del papel a los adoquines europeos y encontró en Florencia un escenario ideal para nuevas historias.

García —diseñador gráfico y caricaturista— se hizo popular por transformar situaciones simples en viñetas: audios de WhatsApp convertidos en chistes, reflexiones nocturnas hechas meme y un retrato afectivo de Misiones que mezcla ternura, ironía y comunidad. Esta vez, su mirada viajó en avión… y en cámara nueva.

En el vlog, Ola Dibujos se muestra como turista desorientado y feliz. Camina entre multitudes, confunde puntos de encuentro, se pierde hablando y reconoce que sigue siendo el mismo chico de camping y carpa, solo que ahora rodeado de catedrales con siglos de historia. Aparece su versión más honesta: el que se maravilla y se ríe al mismo tiempo.

Uno de los momentos más destacados llega en la Galería de la Academia, frente al David de Miguel Ángel. La escultura irrumpe, imponente y silenciosa, y García reacciona con una mezcla de asombro genuino y humor filoso: “Pensé que era más chico… así me dijo ella”, bromea, fiel a su estilo. Se ríe de las filas interminables, de los tickets confusos, de la solemnidad turística y termina haciendo lo que mejor sabe: contar una historia.

El viaje también activa comparaciones y pertenencias. El Andrés Guacurarí de la costanera posadeña aparece en su relato para “dialogar” simbólicamente con el David renacentista. Surgen el mate ausente, los parques sin termo y esa nostalgia suave de quien es misionero lejos de casa. Entre la Catedral de Santa María del Fiore, el campanario y el baptisterio, Julián confirma algo simple: la belleza europea impacta, pero el humor propio no se abandona.

Más que turismo, su experiencia funciona como bitácora creativa. Alterna reflexión y risa, admite errores, convierte el caos urbano, el ruido y las demoras en material narrativo. Hace lo que viene haciendo hace años: transformar lo cotidiano en historia compartida.

De Misiones al corazón del Renacimiento, Ola Dibujos demuestra que un vlog también puede ser una viñeta expandida, con cercanía, nervio y mate imaginario. Y deja una idea clara: los destinos se vuelven inolvidables cuando se viaja con estilo propio.