El Chango Spasiuk volvió a sus raíces durante su paso por «Sin Reloj«, el ciclo de Carnaval Stream conducido por Lautaro Maislin, donde habló sobre su infancia en Apóstoles, el origen del apodo con el que es reconocido en todo el país y la importancia que tuvo Misiones en la construcción de su identidad musical. También recordó la historia de su primer acordeón, comprado por su padre cuando tenía apenas 10 años en una relojería, un instrumento que años después pudo recuperar y restaurar junto a un lutier local.
A lo largo de la charla, el músico repasó una trayectoria marcada por la autogestión y la búsqueda permanente de un sonido propio, con discos como Polcas de mi tierra y Chamamé Crudo como parte de ese camino. También recordó sus encuentros con distintas figuras de la música argentina y sus experiencias compartiendo escenario con bandas de rock como Divididos, además de expresar su admiración por referentes como Ricardo Iorio.
Uno de los momentos más emotivos de la entrevista llegó cuando Spasiuk habló de Mercedes Sosa. “Abrazar a Mercedes Sosa era como abrazar a la Madre Tierra”, expresó al recordar el magnetismo y la calidez de la cantante tucumana. El Chango destacó especialmente su generosidad con los artistas emergentes y recordó con orgullo las ocasiones en las que compartieron música: la invitó al Teatro Ópera para interpretar El cosechero, de Ramón Ayala, grabaron juntos en Gesto de Amor y participaron de la Misa Criolla. Además, Mercedes Sosa grabó Solo para mí, una canción de Spasiuk con letra de Víctor Heredia.
Hacia el final, el músico también reflexionó sobre la importancia del encuentro cara a cara y tomó al “patio” como símbolo de ese espacio donde las personas pueden escucharse y dialogar, en contraste con el aislamiento que pueden generar las pantallas. En ese marco, invitó al público a su próximo espectáculo Mundo Chango, que se realizará el 6 de noviembre en el Teatro Coliseo, donde presentará una propuesta que combinará su música con una máquina artesanal de Animática Argentina.



