La controversia que envuelve a Rosalía continúa sumando repercusiones. Luego de que la artista española pidiera disculpas por haber compartido en sus redes un video de Mia Khalifa que muchos argentinos interpretaron como una burla tras la derrota de la Selección frente a España en la final del Mundial 2026, el grafólogo misionero Esteban Aguilera publicó un análisis de su escritura y sostuvo que el mensaje de la cantante estuvo lejos de ser espontáneo. Sus dichos generaron un intenso debate entre quienes respaldan su postura y quienes cuestionan este tipo de interpretaciones.
El conflicto comenzó cuando Mia Khalifa celebró el triunfo español utilizando como música de fondo «La Perla», uno de los temas de Rosalía. La cantante replicó ese contenido en sus historias de Instagram, lo que desató una ola de críticas y llamados al boicot de sus futuros recitales en Argentina. Frente a la magnitud de la reacción, la artista eliminó la publicación y difundió un comunicado en el que aseguró que solo había compartido el video por la presencia de su canción y que no había advertido el mensaje que acompañaba la publicación.
Sin embargo, esa explicación no convenció a Aguilera. «Analicé su firma y su texto: no hay culpa ni arrepentimiento genuino; hay cálculo, narcisismo y una clara estrategia de control de daños», afirmó en un video publicado en sus redes sociales. Durante su análisis, el especialista sostuvo que determinados rasgos de la firma y de la escritura reflejarían una personalidad enfocada en la protección de su marca personal y en minimizar el impacto comercial de la polémica. Entre otras observaciones, mencionó que la rúbrica demostraría un «ego que no soporta perder el control», mientras que la forma de escribir evidenciaría, según su interpretación, una actitud calculada y poco espontánea.
Las declaraciones del grafólogo se viralizaron rápidamente y alimentaron una discusión que sigue creciendo en plataformas digitales. Mientras algunos usuarios coincidieron con su lectura y sostuvieron que el pedido de disculpas respondió a un intento de preservar el mercado argentino, otros recordaron que la grafología no es una disciplina científicamente validada para determinar intenciones, personalidad o sinceridad, por lo que consideraron que las conclusiones corresponden exclusivamente a la opinión personal del especialista.



