En tiempos de pantallas veloces y contenidos efímeros, Diego Lima logró algo poco común: detener el scroll para volver a la tierra. Nacido en Campo Grande, Misiones, este creador transformó la vida cotidiana de la chacra en un relato poderoso que revaloriza el trabajo rural, las tradiciones familiares y el vínculo profundo con la naturaleza. Sin grandes producciones ni artificios, sus videos muestran lo que muchos creyeron perdido: el orgullo de trabajar la tierra y vivir de ella.
Lo que comenzó como simples grabaciones para que sus hijos entendieran qué hacía su papá cuando no estaban con él, se convirtió en una comunidad digital que cruza fronteras. Diego muestra cultivos, animales, cosechas y esfuerzos diarios, pero también cansancio, sequía, sol intenso y reflexión. Esa honestidad es la que conecta: cada mandioca cosechada, cada huevo recolectado, cada consejo simple remite a una memoria colectiva que todavía late en miles de personas.
El impacto no es solo emocional, también es medible. En YouTube supera las 3,5 millones de visualizaciones y ya roza los 26 mil suscriptores; en Instagram acumula más de 36 mil seguidores, con videos que se viralizan semana a semana; y en TikTok supera los 33 mil seguidores y los 750 mil “me gusta”. Métricas que confirman que la vida de chacra, lejos de ser un contenido de nicho, despierta interés, nostalgia y aprendizaje en audiencias de Argentina y del exterior.
Parte del éxito está en su mensaje: autenticidad sin filtros, educación práctica y una conexión emocional profunda. Diego no solo enseña a sembrar o cosechar; enseña a mirar la tierra con respeto, a valorar el trabajo silencioso y a entender que las raíces no son pasado, sino presente. Su familia, su historia como uno de nueve hermanos y su infancia ligada al campo atraviesan cada publicación.
Hoy, Diego Lima no solo muestra una chacra: la revaloriza. En cada video, devuelve dignidad y visibilidad a un modo de vida que muchos dejaron atrás, pero que todavía emociona, enseña y une. En un mundo cada vez más digital, su contenido demuestra que volver a la tierra también puede ser una forma de avanzar.


