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Mati López: de una infancia dura en Candelaria a brillar en Crónica TV

De una infancia humilde en Candelaria a recorrer las calles de Buenos Aires como movilero de uno de los canales de noticias más populares del país, la historia de Matías “Mati” López es un ejemplo de esfuerzo, perseverancia y pasión por la comunicación ¡Conocela en esta nota!

Matías López nació en 1997 en Posadas, aunque creció en Candelaria. Su infancia estuvo marcada por el esfuerzo de una familia trabajadora y por una realidad económica difícil que atravesaba al país. Criado junto a su madre y tres hermanos en un hogar humilde, con el tiempo se sumaron tres hermanas menores fruto de la nueva relación de su mamá, formando una familia numerosa y unida.


Los primeros recuerdos de Mati se remontan a los años de la crisis económica de comienzos de los 2000. Su madre trabajaba incansablemente para sostener el hogar: vendía pollos, luego abrió una pequeña verdulería y, en medio de las dificultades, recurría al trueque para conseguir lo necesario para la casa. Así fue como, por ejemplo, la primera cartuchera de Matías llegó gracias a un intercambio: su mamá preparaba grasa y pan con chicharrón y los cambiaba por distintos objetos, incluso por ladrillos para ir levantando la vivienda familiar, que en aquel momento era de madera.

La casa se fue construyendo lentamente, ladrillo a ladrillo, con el esfuerzo de todos. No tenían baño dentro del hogar y debían caminar varios metros hasta una letrina en el fondo del terreno. Para bañarse calentaban agua en un bracero y la usaban en una palangana con un jarrito. Aquella precariedad, lejos de ser un obstáculo definitivo, terminó convirtiéndose en el motor de una profunda sensibilidad social que hoy sigue marcando su mirada como periodista.

En esos años difíciles, su madre también creó un merendero en el barrio donde vivían. Allí se reunían decenas de chicos que compartían la merienda o algún plato de comida. Mati recuerda haberse sentado muchas veces junto a ellos, como uno más, porque era lo que había para todos. Aquella experiencia lo marcó profundamente: crecer rodeado de necesidades pero también de solidaridad lo conectó con las historias de la gente común, algo que hoy reconoce como una de las claves de su vocación periodística. Con el paso del tiempo, cuando su mamá ya no pudo sostener el merendero, comenzó a trabajar vendiendo quiniela, una actividad que durante años sostuvo económicamente a la familia y permitió incluso abrir un pequeño local.

La vida en Candelaria también estuvo marcada por la curiosidad y los sueños. Durante buena parte de su infancia no tuvieron televisión en casa, por lo que muchas veces iban a la casa de algún vecino para escuchar partidos de fútbol, especialmente de Boca Juniors, equipo del cual se hizo hincha siguiendo la tradición familiar.
Pero el verdadero descubrimiento que cambiaría su vida llegó gracias a una pequeña radio portátil que llevó un primo de su padrastro durante una visita familiar. Aquella radio despertó en él una fascinación inmediata. Por las noches se quedaba escuchando emisoras como La 100 o el histórico programa La venganza será terrible, que lo acompañaban durante largas madrugadas. Sin saberlo, ese pequeño aparato estaba sembrando la semilla de su vocación.


Ya en la adolescencia comenzó a dar sus primeros pasos en la radio. En el barrio conoció a una mujer que tenía un programa en Radio Colonia, donde él participaba leyendo textos al aire. Aquellas primeras intervenciones lo entusiasmaron cada vez más. En la secundaria, un profesor que notaba su facilidad para hablar y su fuerte voz le sugirió estudiar locución. Ese comentario quedó resonando en su cabeza y terminó encendiendo definitivamente la chispa. A partir de ese momento comenzó a practicar lectura en voz alta y a investigar dónde podía formarse profesionalmente.

Con el tiempo logró ingresar al Instituto Superior Antonio Ruiz de Montoya para estudiar locución. Sin embargo, el camino no fue fácil. Las dificultades económicas lo obligaron a mudarse varias veces, viviendo con familiares o amigos mientras trabajaba en distintos empleos para mantenerse. En paralelo, empezó a dar sus primeros pasos en los medios trabajando como operador técnico en una radio de Posadas y participando en programas como “Por los Caminos del Litoral”, dedicado a la música folklórica y al chamamé. Esa experiencia lo conectó aún más con la identidad cultural de la región.

Las dificultades económicas hicieron que muchas veces no pudiera pagar la cuota del instituto, lo que le impedía rendir finales y avanzar en la carrera. A pesar de las frustraciones, nunca abandonó su sueño.

Decidido a buscar nuevas oportunidades, en 2018 tomó una de las decisiones más importantes de su vida: viajar a Buenos Aires. Llegó con un pasaje, apenas unos pocos pesos y la esperanza de participar en un casting para un programa televisivo. Aunque no quedó seleccionado, ya había tomado la decisión de quedarse. Comenzó entonces una etapa intensa de trabajo y sacrificio: trabajó en pizzerías, en gastronomía, como seguridad, administrativo y en distintos rubros mientras intentaba continuar su formación.

Finalmente logró ingresar al Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica, una de las instituciones más prestigiosas del país en formación de locutores. Allí cursó durante varios años, alternando estudio y trabajos precarios para sostenerse. El camino incluyó momentos muy duros, como un accidente laboral que le provocó una lesión en la mano mientras trabajaba en una cámara de frío. Sin embargo, su determinación nunca se quebró. Después de muchos años de esfuerzo, finalmente se recibió en 2023.

Su carrera periodística comenzó a tomar impulso cuando empezó a trabajar como corresponsal desde Buenos Aires para Multivisión Federal, un canal con sede en Salta. Esa experiencia lo llevó a cubrir temas de actualidad política y económica desde lugares clave como el Congreso y la Casa Rosada. Poco después también se sumó a Radio del Plata como movilero, ampliando su experiencia en el mundo de los medios.

En medio de ese crecimiento profesional llegó uno de los momentos más difíciles de su vida. A fines de 2023 debió regresar a Misiones para acompañar a su madre, que atravesaba la etapa final de un cáncer terminal. Ella falleció en febrero de 2024, un golpe devastador que lo obligó a replantearse muchas cosas. Tras atravesar el duelo junto a su familia, decidió volver a Buenos Aires con la convicción de seguir adelante también en honor a ella.

El gran salto llegó en enero de 2025, cuando se incorporó como movilero a Crónica TV, uno de los canales de noticias más populares del país. Desde entonces recorre las calles cubriendo historias, conflictos sociales y acontecimientos de actualidad con el estilo directo y cercano que caracteriza a la señal. Para Mati, llegar a ese lugar significó cumplir un sueño que comenzó muchos años atrás, cuando un chico de Candelaria descubría el poder de la radio en una pequeña casa de barrio.

Hoy, con apenas unos años en los medios nacionales, Matías López se consolida como una de las voces jóvenes del periodismo televisivo argentino. Su historia demuestra que detrás de cada movilero que aparece en pantalla hay un recorrido lleno de sacrificios, sueños y perseverancia. Desde Misiones hasta Buenos Aires, su camino refleja que, incluso en los contextos más difíciles, la pasión y el trabajo pueden abrir puertas impensadas. Y para aquel chico que escuchaba la radio en las madrugadas del barrio 2 de Febrero, cada salida al aire sigue siendo, en el fondo, la confirmación de que los sueños sí pueden hacerse realidad.