Vanina Naumtchuk y Sebastián Ramos Chameli son la nueva dupla del Noticiero Central de Canal 12, en su edición verano. Más allá de la pantalla y la responsabilidad que implica conducir el informativo más importante de la región, hay una historia que los une y que conmueve: ambos nacieron y se criaron en San Vicente, en el corazón del interior misionero, y hoy celebran ese origen con orgullo.
Fue Vanina quien puso en palabras la emoción del momento a través de sus redes sociales. “Me pone muy contenta trabajar con Seba porque somos dos personas que se criaron en el interior de la provincia. Los dos en San Vicente. Ambos hijos de docentes, de laburantes que se rompieron el lomo para darnos lo mejor que pudieron”, expresó. En su mensaje destacó el camino recorrido: la universidad, el esfuerzo familiar y el significado profundo que tiene para sus padres verlos hoy como profesionales al frente del noticiero central del canal.
La conductora también remarcó lo que representa Canal 12 para sus familias y para su ciudad: “Para nuestras familias, que trabajemos en Canal 12 es un orgullo inmenso. Es hermoso para nosotros representar siempre a San Vicente, prometemos darles siempre lo mejor”. Un mensaje cargado de emoción, gratitud y pertenencia, que fue acompañado por la respuesta de Sebastián Ramos Chameli: “Aguante San Vicente, aguante Misiones y trabajar juntos”.
Con su llegada a la conducción, Vanina y Sebastián se suman a la larga lista de sanvicentinos que trabajan en Canal 12, reflejando el fuerte semillero de talentos del interior misionero. Entre ellos se destacan Nicolás Zavallia, quien se desempeña tanto delante como detrás de cámara, y Tatiana Dallabrida, parte del equipo periodístico y de producción.
La historia de esta dupla trasciende la conducción televisiva. Es un símbolo de que los sueños del interior también llegan a la pantalla grande. Sin dudas, son una inspiración para niños y jóvenes de cada rincón de Misiones que sueñan con estudiar, crecer y algún día trabajar en los medios más importantes, sin olvidar nunca de dónde vienen.



