El talento joven de Misiones sigue ganando protagonismo en la escena artística regional, y uno de los nombres que empieza a destacarse con fuerza es el de Daniel Frutos. A sus 24 años, el bailarín fue seleccionado para formar parte de “Doradas in Concert”, un ambicioso espectáculo que reunirá a 14 artistas en una propuesta escénica vibrante, pensada para toda la familia y con estreno previsto para el 10 de abril.

Su llegada al proyecto se dio a partir de una convocatoria de casting orientada a bailarines urbanos, un estilo que domina y también enseña. El proceso de selección, según cuenta, fue tan exigente como enriquecedor, ya que no solo debió demostrar técnica, sino también presencia escénica e interpretación. Esa combinación le permitió quedarse con el rol de Abby, uno de los protagonistas de los “Saja Boys”, un personaje cargado de energía que conecta directamente con su perfil artístico.

Detrás de escena, el trabajo es intenso. Más de un mes de ensayos, coreografías desafiantes y pruebas de vestuario forman parte de la preparación de un show que busca trasladar al público misionero la potencia estética y musical del K-Pop. La producción, impulsada por Tertulia Eventos, cuenta con la dirección de Silvina Ojeda y Hugo Neris, y la dirección coreográfica de Claudio Benítez, consolidando un equipo que apuesta fuerte al talento local.
Para Frutos, ser parte de este tipo de propuestas no solo representa un crecimiento personal, sino también una oportunidad clave para visibilizar a los artistas de la provincia. “Demuestra que hay muchísimo talento en Misiones y que se pueden generar espacios para desarrollarnos profesionalmente”, destaca. Con una formación basada en la danza urbana, el aprendizaje autodidacta y la capacitación constante, hoy también comparte su experiencia dando clases y creando coreografías.
Con una puesta dinámica, personajes atractivos y una fuerte impronta visual, “Doradas in Concert” promete ser una experiencia inolvidable, especialmente para el público infantil. Daniel Frutos, una de sus caras nuevas, ya se perfila como una revelación que no solo brilla en el escenario, sino que también representa el futuro del arte misionero.



