Este martes, Mar Tarrés cuestionó a una trabajadora de un restaurante en Villa Carlos Paz porque el domingo pasado no le dieron el regalo del Día de la Madre a pesar de que, como ella dijo, es «mamá perruna».
La mediática acudió a uno de sus locales gastronómicos habituales en las Sierras de Córdoba para compartir un momento de esparcimiento, pero el evento tomó un giro al momento de la sobremesa y la entrega de obsequios a las clientas del lugar.
El incómodo momento en un restaurante de Carlos Paz
Según relató la propia protagonista mediante un descargo difundido en sus redes sociales, el local repartió regalos a todas las mujeres presentes que fueran madres.
Al momento de retirarse, la moza del comercio le consultó de manera directa si ella tenía hijos. La respuesta de Tarrés fue afirmativa, aclarando que era madre de varios perros.
Sin embargo, la reacción de la trabajadora y la falta de entrega del obsequio correspondiente desencadenaron la molestia de la empresaria.
El reclamo por el reconocimiento a las familias multiespecie
«¿Hasta cuándo se va a subestimar la maternidad perruna o gatuna?«, inquirió la empresaria en su descargo público, donde manifestó además su indignación con la firma comercial.
La situación derivó en un firme cuestionamiento por parte de la modelo sobre las concepciones tradicionales de la maternidad y la exclusión de quienes crían animales de compañía.

En su exposición, la mediática remarcó el grado de afectación que le provocó el trato recibido en el comercio cordobés, señalando que se sintió marginada por el criterio aplicado para la distribución de los presentes.
«Es discriminación lo que he sufrido», aseveró con contundencia.
La defensa de los cuidados y la crianza de mascotas
Para fundamentar su posición respecto al rol materno frente a las mascotas, Tarrés rechazó de forma categórica la idea de que la tenencia de perros implique una responsabilidad menor o un compromiso superficial en comparación con la crianza de niños.
«¿Ustedes se piensan que tener un perro es cerrar la puerta e irse? No, mi amor. Yo a mi perro lo parí sentado», expresó al defender el vínculo afectivo y la dedicación constante que mantiene con los animales que integran su hogar.
En ese mismo sentido, la modelo enumeró los sacrificios, cuidados médicos y atenciones diarias que requiere la manutención responsable de sus perros, argumentando que la dedicación cotidiana es equivalente a la de cualquier figura materna.
«Me molesta la gente que sigue cuestionando que las que somos mamá de perros no somos mamá. ¿Vos quién sos para decirme? ¿Sabés las veces que me he levantado a las corridas de noche a la veterinaria?«, enfatizó.
Paseador, niñera y atención médica: los detalles de su rutina
Si bien reconoció entre risas algunas diferencias respecto a las exigencias escolares tradicionales, destacando que «gracias a Dios» sus perros nunca le exigieron a la noche «una maqueta ni un mapa planisferio», insistió en que una madre responsable está en todo momento atenta a las necesidades de sus seres a cargo.
En su caso particular, detalló que sus mascotas cuentan con paseador, niñera y una logística de cuidados específicos por la cual trabaja arduamente, garantizándoles condiciones de vida óptimas, atención veterinaria especializada y una alimentación de calidad.
La dura respuesta tras las críticas en las redes

Aunque el reclamo puntual terminó con una publicidad no tradicional sobre la comida que le da a sus mascotas, la indignación de Tarrés fue genuina. Tras recibir muchas críticas en los comentarios, la modelo sentó postura escrita.
«Increíble el nivel de violencia que desata en las personas la falta de empatía», manifestó la mediática en su descargo.
En ese texto, profundizó sobre el rol emocional que cumplen los animales en su vida cotidiana y en la de muchas otras personas: «Los perros ocupan el lugar de hijos de quienes no podemos tenerlos. Una lástima que sean tan crueles porque nadie les pide nada, solo respeto a una forma de amar diferente».
Fuente: Lavoz.com.ar



