Mila Zanek volvió a convertir una situación cotidiana en las redes sociales en un descargo cargado de ironía. A través de sus historias de Instagram, la streamer anunció que comenzará a compartir los mensajes que recibe de algunos hombres mayores, a quienes definió como «viejos» cuando cruzan los límites del respeto, para mostrar cómo cambia su actitud cuando ella decide no responderles.
«Voy a empezar a subir las cosas que me escriben los viejos», adelantó entre risas, aclarando que no utiliza el término de manera despectiva sino para referirse a quienes, tras insistir con mensajes privados, terminan reaccionando de forma agresiva al no obtener una respuesta.
Según explicó, el patrón suele repetirse: primero llegan los intentos de conversación y los elogios, pero si ella los ignora, aparecen los insultos. «Me escriben, me escriben y, cuando no les doy pelota, empiezan con ‘trola’, ‘pete’, ‘inservible’ y un montón de cosas más», relató.
La influencer reveló que, en varias ocasiones, decidió contestarles por privado para pedirles que dejaran de hostigarla. Sin embargo, las respuestas la sorprendieron aún más. «Me dicen que era una manera de llamar mi atención porque nunca les contestaba los mensajes», contó, dejando en evidencia una conducta que calificó como absurda.
Con su habitual humor, Mila también se burló del contexto en el que suelen aparecer esos comentarios. Aseguró que pueden escribirle mensajes de tono sexual incluso en publicaciones completamente ajenas al tema. «Podés estar mostrando tu primer día en catequesis y aparece alguno diciendo cualquier cosa», ironizó.
Entre chistes sobre «darles la pastilla para que se vayan a dormir» y «lavarles el calzoncillo», la streamer transformó una experiencia de acoso digital en un relato que hizo reír a muchos de sus seguidores, aunque también volvió a poner sobre la mesa un problema frecuente para quienes tienen exposición en redes sociales.



