La periodista Vanina Naumtchuk utilizó sus redes sociales para expresar su preocupación por un episodio que generó fuerte repercusión en el mundo de los medios: la difusión en vivo de una noticia falsa por parte de una conductora de uno de los principales canales de streaming del país.
A través de una serie de historias, Naumtchuk calificó el hecho como «gravísimo» y remarcó que el error no puede analizarse de manera aislada, sino teniendo en cuenta el contexto, la sensibilidad del público y el impacto emocional que determinadas informaciones pueden generar.
Si bien reconoció que quien está frente a cámara tiene una enorme responsabilidad, también señaló que detrás de cada transmisión existe un equipo completo de producción que interviene en la construcción y validación de la información. «No es solamente la persona que pone la cara», sostuvo, al mencionar productores, directores y responsables editoriales.
La periodista aprovechó la situación para explicar cómo funcionan los medios en vivo y reveló que los conductores reciben información constantemente a través de la conocida «cucaracha», el auricular mediante el cual la producción se comunica con ellos. Sin embargo, fue contundente al afirmar que ninguna información sensible debería difundirse sin una verificación previa.
«Si una noticia puede afectar a muchísima gente, hay que frenarse y chequear», insistió. En ese sentido, sostuvo que ante informaciones delicadas, especialmente aquellas relacionadas con fallecimientos o situaciones traumáticas, lo correcto es esperar una confirmación oficial antes de comunicar.
Más allá del caso puntual, Naumtchuk amplió la discusión y apuntó contra la cultura de la inmediatez que domina las redes sociales. Según explicó, hoy muchas personas replican datos sin corroborarlos simplemente porque los vieron publicados en internet, una práctica que considera cada vez más peligrosa.
«Estoy harta», confesó en uno de los pasajes más contundentes de su descargo, al cuestionar la facilidad con la que circulan versiones no verificadas que luego terminan instalándose como verdades.
Con un mensaje directo tanto para colegas como para usuarios de redes sociales, Vanina Naumtchuk cerró su reflexión con una advertencia que resonó entre sus seguidores: en tiempos de fake news y viralización permanente, chequear la información ya no es una opción, sino una obligación.



