BUENOS AIRES. La reciente aparición de Julio Da Silva, más conocido como Lord Queen, en el programa Bienvenidos a Ganar, conducido por Hernán Drago por Canal 9, despertó la atención del público por su notable talento vocal y su fuerte presencia escénica. Sin embargo, detrás de ese debut televisivo existe una historia de vida atravesada por desafíos, sacrificios y una convicción inquebrantable de perseguir sus sueños.
Nacido en Posadas, Misiones, en el seno de una familia numerosa compuesta por diez hermanos, nueve varones y una mujer, creció en un contexto humilde donde las dificultades económicas eran parte de la rutina. Su padre trabajaba largas temporadas en el interior de la provincia mientras su madre se encargaba de la crianza de todos los hijos, una tarea que recuerda con profunda admiración.

La música apareció muy temprano en su vida. A los seis años, cuando en su casa no había televisión, encontraba refugio en la vivienda de una vecina para ver programas musicales. Fue allí donde descubrió el videoclip de Que Me Quedes Tú, de Shakira, una experiencia que marcaría para siempre su destino. Desde ese momento comenzó a imaginarse sobre un escenario, improvisando micrófonos y vestuarios mientras soñaba con convertirse en artista. El arte ya formaba parte de su entorno familiar: su madre era guitarrista y cantante, su padre acordeonista, y fue precisamente junto a ellos donde dio sus primeros pasos musicales aprendiendo a cantar y tocar la guitarra.
Durante su adolescencia, la familia se trasladó a Campo Grande, donde la vida rural le presentó nuevos desafíos. Pasó de caminar pocas cuadras para ir a la escuela a recorrer kilómetros entre serranías, montes y arroyos. Sin embargo, nunca abandonó la música. De regreso en Posadas, comenzó una formación más profesional en una academia de arte cristiano, donde estudió durante tres años piano, guitarra, coro y canto, obteniendo el título de músico ministerial. Con el tiempo también empezó a cuestionar ciertos mandatos y estructuras que sentía ajenos a su forma de ser. Esa búsqueda personal lo llevó a alejarse de los espacios donde no encontraba libertad para expresarse y a comenzar un recorrido artístico por bares, eventos familiares, boliches y escenarios de Misiones y Paraguay.


Como muchos artistas, debió combinar sus sueños con distintos trabajos para sostenerse económicamente. Fue vendedor ambulante, empleado de supermercados, estudió danzas clásicas y folclóricas, trabajó en el mundo de la estética y la peluquería y, en medio de un proceso personal complejo vinculado a la aceptación de su identidad y orientación sexual, enfrentó situaciones de discriminación y rechazo. En ese contexto tomó una decisión inesperada: incorporarse al Ejército Argentino, donde permaneció cerca de cuatro años. Lejos de abandonar su pasión, continuó cantando en eventos, teatros y actividades culturales, convirtiéndose en una figura muy querida dentro de la institución.

Tras regresar a Misiones para acompañar a su padre durante un delicado momento de salud, volvió a reinventarse. Más tarde se radicó en Chubut, donde logró independizarse económicamente y financiar sus primeras producciones musicales profesionales. Allí comenzó a construir con mayor solidez el proyecto artístico que hoy lo identifica como Lord Queen. Su experiencia en el mundo drag también resultó fundamental para desarrollar una propuesta escénica propia, potenciando su creatividad, su capacidad de conectar con el público y una personalidad artística que hoy se distingue por la fuerza y la autenticidad.



Actualmente radicado en Buenos Aires, Lord Queen atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera. Además de su reciente debut televisivo, participó en importantes eventos artísticos y fue convocado para realizar espectáculos a bordo del crucero MSC Fantasia. Mientras avanza en la producción de su primer disco, que ya se encuentra en una etapa avanzada, continúa trabajando con la misma determinación que lo acompañó desde la infancia. “No dejen de creer nunca en ustedes”, afirma. Y quizás esa frase resume mejor que ninguna otra su recorrido: el de un niño de la tierra colorada que transformó las dificultades en impulso y que hoy empieza a abrirse camino en los grandes escenarios del país sin olvidar jamás sus raíces.



