La última gala de Gran Hermano Argentina sorprendió al público con el ingreso de Jessica Maciel, quien se sumó al reality en reemplazo de la participante paraguaya Carmiña Masi. Más allá del impacto televisivo, la influencer guarda una conexión muy especial con Misiones, provincia que forma parte de su identidad y de su historia familiar.
Durante una visita al programa Antisiesta, Maciel reveló el origen de ese vínculo: su madre es misionera y su padre paraguayo. “Esta provincia me conecta con mis raíces, con todo lo que soy”, expresó emocionada en aquella entrevista. Allí también habló sobre su infancia marcada por la discriminación y cómo logró reconstruirse a través del arte, el teatro y el humor.

Su popularidad creció durante la pandemia gracias a las redes sociales, donde comenzó a compartir videos que rápidamente se viralizaron. Con el tiempo se convirtió en la primera mujer trans argentina verificada en TikTok, consolidándose como una figura influyente en el mundo digital.
El verano pasado, la mediática regresó a la tierra colorada para disfrutar de algunos de sus paisajes más icónicos. En Posadas se fotografió junto al famoso cartel de la costanera y también posó frente a las alitas del Parque de las Fiestas, dos postales clásicas de la capital misionera que compartió con sus seguidores.
Su recorrido incluyó además una visita a San Ignacio, donde disfrutó de una jornada en la Playa del Sol, paseó en kayak y realizó un pequeño show improvisado. También pasó por Capioví y El Alcázar, completando un itinerario que combinó naturaleza, descanso y reencuentro con sus raíces.
“Uno siempre vuelve donde fue feliz”, resumió Jessica durante ese viaje, reafirmando el afecto que siente por la provincia.
Ahora, con su ingreso a Gran Hermano Argentina, Maciel suma un nuevo capítulo en su carrera mediática. Y mientras su historia se expone ante millones de espectadores, Misiones vuelve a aparecer como una parte esencial de su identidad.



