Luego de que Ben Affleck y Matt Damon se prestaran al juego de recrear el audio viral de Luciano Castro —un gesto que desató risas y comentarios en redes sociales—, la entrevista dio un giro inesperado y bien argentino: el mate terminó colándose en la charla.
En diálogo con la periodista Barbie Simons, Matt Damon confesó que el ritual no le resulta ajeno. “Esta mañana estuve tomando mate”, contó con naturalidad, y sumó un dato que llamó la atención: en Nueva York existe un lugar donde venden mate como si fuera un ice tea, una muestra más de cómo la infusión típica del Río de la Plata sigue ganando terreno a nivel global.
La charla dio pie para que Simons invitara también a Ben Affleck a animarse a probarlo. Entre risas, le propuso convidarle mate si alguna vez visita la Argentina, dejando abierta la posibilidad de ver al actor sumarse a una de las costumbres más emblemáticas del país.
Más allá de la anécdota matera, la entrevista recorrió el fuerte vínculo profesional y personal que une a Damon y Affleck desde hace décadas. Amigos, socios creativos y cómplices dentro y fuera de la pantalla, los actores destacaron la confianza y el respeto mutuo que sostienen su relación, una sociedad que se renueva proyecto tras proyecto.
Entre audios virales, mates internacionales y bromas cruzadas, la charla dejó en claro que, incluso en Hollywood, el mate sigue encontrando nuevos adeptos y sumando estrellas a su ronda.
El romántico vinculo de Matt Damon con Argentina
Matt Damon y Luciana Barroso están casados desde 2005, tras casi 5 años de noviazgo. Hoy son una sólida pareja de Hollywood y con su historia de amor se podría escribir el guión de una comedia romántica.
La salteña Luciana Barroso, de en aquel entonces 24 años, se disponía a rehacer su vida en los Estados Unidos. Estaba recién divorciada, de su primer esposo, Arbello Barroso, con quien tenía una hija y le había salido un trabajo en un bar de Miami como camarera. Mientras tanto, Matt Damon se encontraba trabajando en las playas de Miami. De pronto, un grupo de fans eufóricas lo rodearon, por lo que él se escondió detrás de la barra de un bar, justamente, en el que trabajaba Luciana.
Después del flechazo de película, Matt y Luciana empezaron a frecuentarse y oficializaron su relación un año después. Al tiempo se casaron, tuvieron 3 hijas y Matt decidió adoptar a la primer hija de Luciana.



