Ana Garibaldi, quien interpreta a Gladys Guerra en En el Barro, se comunicó con el programa “Modo Sábado” (Canal 12), donde repasó distintos aspectos de la exitosa producción de Netflix que, a pocos días de su estreno, ya figura entre las más vistas. La actriz habló de los desafíos de ponerse al frente de un protagónico, del clima de compañerismo entre el elenco y de las emociones que todavía le genera el fenómeno internacional de la serie.

Uno de los momentos más emotivos de la charla fue cuando recordó a Alejandra “Locomotora” Oliveras, quien participó de la primera temporada y falleció recientemente. “Me cuesta hablar en pasado de ella. Era una persona llena de energía, divertida, muy compañera. Se estaba animando a la actuación y lo hacía muy bien. Fue un golpe muy duro para todos”, expresó Garibaldi, visiblemente conmovida.
Consultada sobre la segunda temporada, la actriz confirmó que ya está grabada y lista para estrenarse en los próximos meses, aunque aclaró que aún no tiene fecha definida. “Está en caja, guardadita. Lo único que puedo adelantar es que habrá nuevos personajes, entre ellos la China Suárez, y que la historia de Gladys mostrará más matices y vulnerabilidades. Pero no puedo contar mucho más”, dijo entre risas, evitando spoilers.
Garibaldi también abrió las puertas a las intimidades de la grabación, destacando la importancia de la figura de la coordinadora de intimidad en escenas de desnudos o sexo, un rol que –según afirmó– les brindó seguridad y cuidado a todos los actores. Además, reveló que el elenco mantiene un chat llamado “El Vaginal”, donde comparten memes, anécdotas y hasta se organizan para cenar juntas. “Fue un grupo hermoso, muy sororo, nos divertimos mucho y seguimos en contacto”, aseguró.
Finalmente, la actriz sorprendió al hablar de Misiones, provincia que todavía no conoce pero que está entre sus grandes pendientes. “Me encantaría ir con mi familia a las Cataratas. Mi hija está fascinada con la idea. Eso sí, tendría que ser en invierno porque no tolero el calor”, confesó entre risas. La invitación quedó abierta y Garibaldi prometió que, cuando su agenda lo permita, se dará el gusto de recorrer una de las maravillas naturales del mundo.