Hay encuentros que parecen escritos por el destino. Y para Paola Leguizamón, cantante posadeña y apasionada por la música regional misionera, cruzarse con Soledad Pastorutti fue exactamente eso: un sueño que durante años imaginó y que finalmente se hizo realidad.
Fan de La Sole desde muy pequeña, Paola nunca ocultó la admiración que siente por la artista santafesina. Por eso, cuando descubrió que aquella jornada de ensayo terminaría con un encuentro inesperado, la emoción fue inevitable.
“Para mí fue como un sueño cumplido porque desde que tengo uso de razón, desde muy chiquita, soy fan de la Sole”, contó Paola a TSM al recordar el momento.
Lo curioso es que, al principio, nadie del grupo sabía lo que estaba por suceder. Habitualmente, Paola y sus compañeros ensayan en el Centro Cultural Vicente Cidade, pero aquella vez les cambiaron el lugar y los enviaron a la Escuela de Música. La modificación les llamó la atención, aunque decidieron no darle demasiada importancia.
Una vez allí, comenzaron a notar que había otros grupos, bailarines y músicos. Todo parecía parte de una jornada habitual… hasta que empezaron a aparecer las cámaras. “Ahí me empezó a parecer raro. Y después, cuando miramos, ya estaba llegando la Sole”, relató la artista posadeña.
La sorpresa fue total. La llegada de Pastorutti terminó de revelar el motivo de aquel particular movimiento. También arribaron autoridades provinciales, pero para Paola había una protagonista indiscutida: la cantante que admiró durante toda su vida. “No podía creer, te juro. Estaba súper emocionada porque yo la sigo desde hace años, desde muy chiquita”, recordó.
Del fanatismo a compartir el mismo micrófono
Pero la historia tuvo un capítulo todavía más especial. Paola no solamente pudo conocer personalmente a La Sole: terminó compartiendo música con ella. El sueño de aquella niña que escuchaba a su ídola se transformó, de repente, en una escena real, con ambas sobre el mismo escenario y hasta compartiendo micrófono. “Siempre mi sueño fue cantar con ella”, aseguró.
El encuentro también tuvo momentos de charla y camaradería. Compartieron unos mates, conversaron sobre música y Paola pudo contarle a Pastorutti acerca del trabajo que realizan junto a La Melchora y sobre la identidad de la música regional misionera.
La respuesta de La Sole fue más que positiva. Según relató Paola, la artista se mostró “súper entusiasta y muy contenta” con la propuesta y manifestó que le había gustado la música que escuchó.
Como si todo eso fuera poco, Paola aprovechó el momento para entregarle un regalo muy especial: un disco propio. “Le dije que le daba mi disco y me dijo que lo iba a escuchar y que estaba muy agradecida”, contó con emoción.
La Sole, una inspiración para seguir
Para la artista posadeña, el encuentro no fue solamente una anécdota inolvidable. También significó una confirmación de su propio camino artístico. “Ella para mí es una inspiración a seguir, siempre lo fue”, reconoció.
Paola ya había tenido la posibilidad de verla en otros eventos, pero nunca había estado tan cerca ni había compartido escenario con ella. Por eso, vivir esta experiencia tuvo un significado todavía mayor.
“Nunca compartí cantando con ella el mismo escenario, el mismo micrófono. Entonces ahora sí estoy como que… creo que ese es el camino a seguir”, expresó.
Y ese camino, para ella, tiene una identidad muy clara: la música regional y Misiones.
Desde chica eligió el folclore y encontró en la cultura misionera una manera de expresarse y, también, de representar a su provincia cada vez que sube a un escenario.
Una misionera que lleva a su provincia en cada escenario
Paola contó que participa en diferentes festivales y encuentros culturales, entre ellos el Festival de Chamamé, el Festival Litoral del Inmigrante y el Festival del Tarefero, además de presentaciones en distintas localidades de la provincia. “Donde yo esté, siempre va a estar presente una misionera”, aseguró.
Por eso, el encuentro con Soledad Pastorutti tuvo para ella un sabor especial. La artista llegó a Misiones con su proyecto “30 Pueblos”, una propuesta que busca recorrer distintas localidades, llevar su música y encontrarse con artistas y comunidades de cada lugar. Y en Posadas, ese intercambio dejó una postal que Paola difícilmente olvidará.
Una fan que admiraba a La Sole desde niña. Una artista misionera que sueña con seguir creciendo. Un escenario compartido. Unos mates. Una charla. Un disco entregado con ilusión.
Y, sobre todo, el sueño cumplido de cantar junto a la mujer que durante años fue una de sus grandes inspiraciones.



