El Auditorio de la Escuela de Rock (EDR) se prepara a vivir una noche especial para bailar con los mejores éxitos musicales y momentos icónicos de la princesa de Britney Spears. Así, la invitación apunta a la libertad de bailar y compartir con mucha música en el espacio ubicado en calle 3 de Febrero 1660 de Posadas.
Además se podrá disfrutar de la moda, maquillaje y mucho glitter, dentro de un evento imperdible para reencontrarse con una época marcada por las coreografías de la princesa del pop mundial, los looks de las girlies y los grandes hits que todavía invitan a cantar y bailar.
La propuesta tendrá lugar el 14 de noviembre en el Auditorio EDR, y está pensada para quienes alguna vez aprendieron de memoria cada paso de Oops!… I Did It Again, Toxic y otros clásicos que definieron la pista de baile de aquella década.
Las últimas entradas correspondientes al primer lote siguen disponibles y pueden adquirirse, a un valor de $10.000, comunicándose al 3764 806272. Luego, se habilitará la segunda tanda de ingresos.
Propuestas en la jornada dedicada a Britney Spears
Más que una fiesta temática, la iniciativa busca recrear parte de la experiencia dosmilera: juntarse con amigas, probar outfits, lookearse antes de salir y disfrutar de una noche en la que la música y la estética serán protagonistas.

Entre las actividades previstas habrá gabinete de uñas, stand de glitters, maquillaje y una feria de ropa vintage, además de propuestas vinculadas con la moda y la estética de los años 2000.
Uno de los momentos centrales será con las intervenciones de baile, que invitarán al público a compartir con las coreografías más recordadas de la música pop de la época. La pista se completará con un DJ en vivo, encargado de musicalizar la noche con los hits que marcaron una generación.
Al mismo tiempo, habrá sorteos, tragos 2×1, sorpresas, y premios especiales para las personas mejor lookeadas al estilo.
La consigna es clara: recuperar por unas horas aquella energía de los 2000, cuando cada canción podía convertirse en una coreografía y prepararse para salir era casi un evento en sí mismo.
De ese modo el Auditorio EDR impulsa la invitación para desempolvar los looks, sumar glitter y volver a bailar como si los 2000 no hubieran terminado.



