El trend de las fotos que invita a volver imaginariamente a los años 80 despertó recuerdos de todo tipo. Pero para Walter Bogado, la nostalgia no tiene nada de divertida. Después de que su frase “no quiero volver a los 80” generara repercusión en redes, el abogado y artista decidió explicar qué hay detrás de esa contundente respuesta.
“Yo no creí que el chiste de ‘no quiero volver a los 80’ iba a generar tanta repercusión”, comenzó contando. Y enseguida aclaró que, aunque era apenas un niño durante aquella década, guarda recuerdos muy marcados de esos años.
Uno de ellos es la guerra de Malvinas. Bogado recordó la angustia que le provocaba ver a los adultos preocupados y saber, desde su mirada infantil, que el país estaba en guerra. “Yo no entendía nada de política, yo solo sabía que estábamos en guerra”, relató.
Pero la guerra no fue el único recuerdo doloroso. También habló de una gran creciente que terminó modificando por completo su vida familiar. Por entonces vivía en una villa cercana a la zona de avenida Almafuerte y recordó que su familia atravesaba una situación de extrema pobreza.
Con una anécdota tan simple como contundente, explicó hasta dónde llegaba esa realidad: cuando iba al centro veía que las casas tenían números y, al regresar a su hogar, tomó un carbón y escribió uno en la pared porque quería que su casa también tuviera un número.
La creciente terminó arrasando con el lugar donde vivían y obligó a su familia a trasladarse a la casa de una tía. Allí, según recordó, su madre y él atravesaron situaciones difíciles. “Mi tía nos trataba mal, pero teníamos que aguantarnos porque no teníamos dónde ir”, contó.
A esos recuerdos se suman los de la hiperinflación y la falta de recursos. Bogado aseguró que tiene presente cómo “no alcanzaba para nada” y cómo los aumentos se sucedían prácticamente todos los días.
También recordó la denominada Caja PAN, el programa alimentario que funcionó durante aquellos años. Contó que debía hacer largas colas junto a su madre para recibir una caja con alimentos básicos como arroz, fideos, aceite, hierba y membrillo.
Por eso, mientras para muchos las imágenes de los 80 pueden representar música, moda y nostalgia, para él evocan una infancia marcada por la necesidad: “había mucha hambre, muchísima hambre”.



