Una historia de gauchos, indígenas, persecuciones y las Guerras Guaraníticas que nació en las aulas de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) acaba de dar un importante salto internacional. “Misiones, 1756”, el cortometraje dirigido por el realizador misionero Leonel Benítez, fue premiado en España como Mejor Cortometraje de la Competencia Internacional de Escuelas de Cine del Almería Western Film Festival (AWFF).
El festival, especializado en el género wéstern, celebró su 16.ª edición entre el 8 y el 12 de octubre en Tabernas, España. Allí, la producción misionera compitió con cortometrajes realizados por estudiantes de distintos países y terminó llevándose uno de los principales reconocimientos de la categoría.
Benítez viajó hasta España para acompañar la proyección y recibir personalmente el premio, en un momento especialmente significativo para un proyecto que comenzó como trabajo final de una carrera universitaria y que, después de un año de recorrido por festivales, ahora apunta a transformarse en una película de mayor escala.
Un western con identidad misionera
Con apenas 15 minutos de duración, “Misiones, 1756” propone una particular combinación entre el western y la historia regional.
La trama sigue a un gaucho desertor que adopta a un joven indígena después de las Guerras Guaraníticas. Pero la aparente calma dura poco: cuando sus antiguos compañeros comienzan a perseguirlo, deberá enfrentarse nuevamente con un pasado del que intentaba escapar.
La película incorpora además diálogos en español y guaraní, una decisión que refuerza la identidad cultural de la propuesta y la distancia de los escenarios clásicos del western norteamericano.
La intención del equipo fue construir una mirada propia sobre un género cinematográfico ampliamente conocido, pero trasladándolo al paisaje, la historia y los personajes de Misiones.
Para desarrollar esa identidad, los realizadores tomaron como referencias películas argentinas como Juan Moreira, Nazareno Cruz y el lobo y La Guerra Gaucha, además de una nueva lectura del Martín Fierro.
La investigación histórica terminó llevando al equipo hacia las Guerras Guaraníticas, conflicto que se convirtió en el marco de la ficción y permitió unir el universo del wéstern gauchesco con la historia de la región.
De un trabajo universitario a los festivales
“Misiones, 1756” comenzó a gestarse durante el verano de 2024, cuando Benítez y su equipo se preparaban para afrontar el último año de la Tecnicatura en Medios Audiovisuales y Fotografía (TMAF) de la Facultad de Arte y Diseño de la UNaM.
La propuesta surgió inicialmente como parte del trabajo final de la carrera, aunque desde el comienzo hubo una intención que iba más allá de cumplir con una instancia académica.
El equipo quería demostrar el nivel de preparación alcanzado durante la formación y producir una obra que pudiera continuar su recorrido una vez terminada la etapa universitaria.
El rodaje contó con el acompañamiento de la comunidad y de la Municipalidad de Colonia Alberdi, que colaboraron con recursos, locaciones y distintos elementos necesarios para llevar adelante la producción.
El impulso que llegó desde el IAAviM
Uno de los puntos decisivos para que el cortometraje pudiera crecer fue el apoyo recibido del Instituto de Artes Audiovisuales de Misiones (IAAviM).
“Misiones, 1756” fue seleccionado en la primera Convocatoria de Cortometrajes Estudiantiles 2024, lo que permitió sumar recursos económicos a una producción que hasta entonces tenía las limitaciones propias de un proyecto universitario.
Ese respaldo permitió ampliar el equipo técnico, acceder a equipamiento y mejorar distintos aspectos de la realización, tanto desde lo artístico como desde lo técnico.
Pero además significó para los estudiantes una primera experiencia concreta con herramientas habituales de la industria audiovisual, como la elaboración de dossiers, presupuestos y presentaciones de proyectos.
Un premio que llega después de un año de recorrido
El reconocimiento en España llegó después de un año de circulación por diferentes festivales.
En la Competencia Internacional de Escuelas de Cine del Almería Western Film Festival participaron diez cortometrajes de instituciones educativas de distintos países, entre ellos Canadá, Estados Unidos, Brasil, Reino Unido, Australia y España.
En ese contexto, “Misiones, 1756” consiguió imponerse y llevarse el premio a Mejor Cortometraje.
Para el equipo, el reconocimiento tuvo además un valor simbólico: llegó prácticamente cuando se cumplía un año del estreno de la película y después de un recorrido que había comenzado en el Festival Internacional de Cortometrajes de Oberá.
El premio español significó así una especie de cierre para la primera etapa de la producción, pero también abrió una nueva puerta.
Ahora quieren convertirlo en una película
El próximo objetivo del equipo es todavía más ambicioso: llevar “Misiones, 1756” al formato largometraje.
El cortometraje funciona actualmente como una muestra de la estética, el universo visual y la propuesta narrativa que los realizadores pretenden desarrollar en una película de mayor duración.
Además, el material producido sirve como carta de presentación para acercar el proyecto a nuevos espacios, mercados y referentes de la industria audiovisual.
La experiencia en España también renovó las ganas del equipo de continuar explorando el género wéstern desde una mirada regional.
Después del reconocimiento internacional, la historia que comenzó como un proyecto de estudiantes de la UNaM busca ahora dar un salto mucho mayor: convertir un western ambientado en la Misiones del siglo XVIII en un largometraje con proyección nacional e internacional.
El recorrido de “Misiones, 1756” demuestra, de esta manera, que una producción nacida en las aulas puede encontrar su lugar en escenarios internacionales cuando confluyen formación, talento, apoyo y una historia capaz de diferenciarse.
Con informacion de Canal 12



