Buscar

Micol Ortas enciende la pantalla con “EUPHORIA”: una explosión de danza, color y libertad

La artista misionera presentó su nuevo videoclip, una propuesta audiovisual cargada de luces de neón, coreografías y una estética inspirada en “La Danza”, de Henri Matisse. ¡Entrá en la nota y conocé los detalles!

Micol Ortas presentó “EUPHORIA”, una producción audiovisual que convierte la música y la danza en una verdadera celebración de la alegría y la libertad. Con un despliegue de pinturas de neón en medio de la oscuridad, colores intensos y coreografías cargadas de energía, el videoclip propone una experiencia visual que acompaña el mensaje de la canción: conectarse con el ritmo, disfrutar el momento y dejarse llevar por la euforia de bailar.

La propuesta encuentra su inspiración en “La Danza” de Henri Matisse, especialmente en el contraste entre colores cálidos y tonos azulados y verdes, además de la representación de cuerpos danzantes que transmiten una sensación de liberación emocional y hedonismo. Desde esa mirada, “EUPHORIA” recupera el espíritu del fauvismo para construir una estética vibrante que invita a “bailar y sentir la vida con una vibrante y deliciosa intensidad”.

El proyecto contó con la dirección artística de Ofelia Cendra, el trabajo audiovisual de Auriovisual, la fotografía de Natushka Guerrero, el mastering de Marcelo Krioka y el maquillaje de Lider Robaldo. La producción tuvo como escenario al Centro Cultural Vicente Cidade, mientras que las coreografías estuvieron a cargo de Catalina Zapponi, Lara Jazmín Trinidad, Luz Martínez, Juani Ferrer, Luana Sánchez y Romina Velázquez, quienes aportaron movimiento y energía a la propuesta.

Detrás de las cámaras también fue fundamental el trabajo del staff de asistencia técnica integrado por Jesica Laudelino, Luciana Willhuber, Matías Ceballo, Mariana Chupiak, David Pérez, Álvaro Wrubel y Grisel Barranguet. Con el aporte de todo el equipo, Micol Ortas logró darle forma a un videoclip donde música, arte, danza y color se encuentran para transmitir una idea tan simple como poderosa: dejarse llevar por el ritmo y celebrar la vida en el presente.