Desde el año 2015, el grupo de teatro de títeres Sakados del Tacho viene construyendo un universo propio donde el humor es protagonista y el reciclaje, la materia prima. En diálogo con Federico “Basko” Ugalde, uno de sus integrantes, explicó que el nombre surge de la esencia misma del proyecto: crear muñecos a partir de plásticos y objetos en desuso que habitualmente terminan en la basura.
Los títeres están hechos íntegramente con envases de plástico, bolsas de alimentos, telas, ropas y todo aquello que, por su forma o color, despierte la imaginación. “Cualquier cosa que esté en desuso y nos llame la atención puede transformarse en un personaje”, contó Ugalde. Algunos de esos personajes representan personas, otros animales, y todos nacen del ensamblaje creativo de materiales reutilizados.
A diferencia de otras propuestas vinculadas al reciclaje, Sakados del Tacho no apunta de manera directa a la concientización ambiental. “En general no hablamos de concientizar demasiado, sino que hacemos humor”, aclaró Basko. La apuesta es que el teatro de títeres funcione como un espacio de comunión, donde personas de todas las edades y grupos sociales puedan reunirse, compartir y divertirse juntas.
El crecimiento del grupo también se refleja en su recorrido internacional. Durante el último año, Sakados del Tacho fue invitado a importantes festivales en Colombia y México. Estuvieron un mes recorriendo escenarios colombianos con eventos de más de 30 años de trayectoria y luego continuaron viaje hacia México, donde participaron en festivales cerca de Ciudad de México y en regiones del norte como Sinaloa y Sonora. Una experiencia intensa que reafirma que, desde lo simple y lo reciclado, el arte puede viajar lejos.


