La increíble historia de Justina, la heroína que venció al cáncer

En 2023, la pequeña Justina Lima fue diagnosticada con osteosarcoma. Luego de quimioterapias y cirugías, la joven misionera logró vencer el cáncer.

A los siete años, Justina Lima recibió el diagnóstico de osteosarcoma. Tras doce meses con sesiones de quimioterapia y dos cirugías, la pequeña volvió a Misiones. En una entrevista exclusiva con El Periodista –programa emitido por Canal 12– la pequeña, de ocho años, señaló que se siente feliz. Ahora, se prepara para una próxima cirugía en junio. Luego continuará con controles anuales.

“Me siento feliz”, dijo Justina quien, además contó que recibió un regalo muy particular de una de sus artistas favoritas: María Becerra. “Mi papá se contactó con ella y me mandó una remera firmada junto con un póster“, indicó alegre la pequeña.

Confirmación de los exámenes médicos

En 2023, Justina comenzó a sentir dolores en su cuerpo. Esto alertó a sus padres, que no tardaron en consultar con un especialista. “Lo primero que hice fue hablar con mi papá que es médico. Él le hizo una placa y luego, con el pediatra, realizamos una tomografía“, señaló Débora, mamá de Justina.

En continuidad, Adrián Lima, papá de Justina explicó que tras conocer los resultados optaron por ir a Buenos Aires. “Hicimos una biopsia y ahí confirmamos que tenía osteosarcoma“, apuntó el padre de la pequeña. Tras los exámenes, Justina fue derivada al Hospital Italiano. “Gracias al IPS pudimos realizar el tratamiento“, destacó Lima.

Respecto al osteosarcoma, el presidente del Instituto de Previsión Social (IPS), Lisandro Benmaor explicó que “es un cáncer maligno de hueso frecuente en la infancia“. Se suele presentar en la rodilla pero también se da en el húmero, como en el caso de Justina.

Regreso a Posadas

El pasado 12 de junio Justina regresó a Posadas, su ciudad natal. Allí fue recibida por su familia y amigos. “Fue muy emotivo el verla llegar tan contenta y feliz. Es una heroína“, apuntó Benmaor. En esta misma línea, Lima comentó de forma emotiva que “es difícil dimensionar todo en palabras”.

Por su parte Débora indicó que Justina fue “el gran motivo de la lucha. Además nos aferramos a Dios y a la contención familiar, pero ella fue el motor de todo“. Ahora, la familia regresará a Buenos Aires para una última cirugía. Luego, continuarán con controles anuales.