La alfombra roja del preestreno de El Diablo Viste a la Moda versión fashion event fue todo menos tibia. Y si había alguien dispuesta a decir lo que muchos piensan pero no dicen, era Nerea Larumbe. Desde sus historias, la conductora y referente de estilo se convirtió en jurado sin filtro de los outfits que desfilaron ante las cámaras.
El rojo fue, sin dudas, el gran protagonista de la noche. Corsets marcados, vestidos al cuerpo y escotes dramáticos dominaron la escena. Sin embargo, para Nerea no todo lo que brilla es alta costura: “solamente es rojo” deslizó sobre uno de los looks más impactantes, dejando en claro que el color por sí solo no alcanza para representar el espíritu de la película.
En otra aparición, el concepto “Runway” quedó en tela de juicio. Mientras algunos apostaron a una estética más jugada, la fashionista fue tajante: hay una línea fina entre pasarela y exceso. Y no todos lograron cruzarla con éxito.





También hubo espacio para los detalles polémicos: alas, transparencias, bodies de lycra y combinaciones arriesgadas que dividieron opiniones. “Era sin las alas”, marcó sobre un estilismo que intentó volar alto pero no terminó de convencer. En otro caso, directamente sentenció: “se equivocó de película”.
¿Hubo aprobados? Sí, pero con condiciones. Nerea también destacó looks “divinos”, aunque no necesariamente alineados con el universo exigente y sofisticado que impondría Miranda Priestly y como buena editora en jefe del estilo digital, Larumbe dejó en evidencia que, en moda, no alcanza con impactar… hay que interpretar el personaje.



