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Fernando Gross, el artista que plasmó el cielo maradoniano en un mural

El muralista misionero finalizó una obra que rinde homenaje a Diego Armando Maradona en Posadas, con una propuesta que combina arte, identidad barrial y emoción popular.

Después de cuatro meses de trabajo, el artista plástico Fernando Gross logró terminar un mural que ya se convirtió en punto de referencia para los vecinos de Posadas. Ubicada en la intersección de las calles Félix Bogado y Máximo Paz, la obra fue impulsada por un grupo de fanáticos del 10 eterno y busca inmortalizar distintas etapas de la vida y carrera de Diego Armando Maradona.

“La verdad que sí, obra culminada por fin… una emoción gigante”, expresó Gross a TSM, quien destacó no solo el desafío artístico sino también el vínculo que se generó con la comunidad durante el proceso. Según contó, vecinos, transeúntes y personas en situación de calle se acercaron a acompañarlo, compartir historias y hasta acercarle pequeños obsequios como gaseosas o frutas, en señal de agradecimiento. “Eso no tiene nombre, no tiene pago… me lo llevo para toda la vida en mi corazón”, resumió.

La propuesta estética del mural no fue casual. Inspirado en los cielos característicos de Misiones, Gross ideó una especie de “museo maradoniano” a cielo abierto, con una impronta barroca y realista. Allí conviven retratos de distintas épocas del Diez, reflejando sus cambios físicos, emocionales y deportivos a lo largo del tiempo. En lugar de títulos, cada imagen está acompañada por frases icónicas del propio Maradona, lo que aporta una narrativa única a la obra.

Entre sus favoritas, el artista mencionó algunas de las más recordadas, como “la pelota no se mancha” o aquella dedicada a su paso por Barcelona. Sin embargo, destacó especialmente una frase menos difundida, cargada de mística y complicidad, que para él resume el espíritu del ídolo.

Más allá del impacto local, Gross sueña con que el mural trascienda fronteras y llegue a la familia de Maradona. “Sería un placer enorme que alguna imagen llegue a Dalma, Gianinna o Claudia”, señaló, con la ilusión de que su obra sea también una forma de devolver el cariño que siempre sintió por el Diez.

“Si el Diego mueve su ficha desde el cielo, tengo fe que va a llegar”, concluyó, convencido de que el legado maradoniano sigue más vivo que nunca, incluso en los muros de un barrio posadeño.