El Nanosatélite “Melchora Caburú”, una apuesta para salvar la selva paranaense

El desarrollo del dispositivo estuvo a cargo de FanIOT, con materiales de industria nacional y recurso humano de la 100% misionero. La puesta en órbita será entre julio y agosto del año entrante, y tendrá como objetivo medir la carga de CO2, de esta manera, contribuirá y respaldará la política en relación al cambio climático y conservación de la biodiversidad. Tendrá un costo de entre 50.000 y 70.000 dólares mientras que la puesta en órbita oscila los 80.000 y 120.000 dólares.

El artefacto desarrollado por la empresa público-privada FanIOT, ubicada dentro del predio del Parque Industrial y de la Innovación de Posadas (PIIP), cerró la tercera etapa de su nueva propuesta tecnológica. Su nombre proviene de la compañera del comandante Andrés Guacurarí, Melchora Caburú.

El dispositivo fue creado a partir del programa FANSAT, con materiales de industria nacional y recurso humano de la 100% misionero, y tendrá un costo de entre 50.000 y 70.000 dólares mientras que la puesta en órbita oscila los 80.000 y 120.000 dólares.

El CEO de FanIOT, responsable de la iniciativa, Martín Bueno, explicó que “este nanosatélite va a pasar cada nueve horas por la órbita, y leerá los datos de la selva misionera con sensores que van a estar en tierra, y que van a medir la absorción y emisión de dióxido de carbono para poder monitorear qué es lo que pasa en nuestra selva”.

El directivo también sostuvo que “el satélite, que se va a poner en órbita el año que viene, será de gran ayuda para monitorear las emisiones o absorciones de dióxido de carbono y es el primero en su clase en Latinoamérica”.

“Conocemos que hay satélites para comunicaciones y para medir otras alternativas, pero ninguno para medir dióxido de carbono, así que en ese sentido estamos orgullosos con todo el equipo que acompañó”, mencionó.

Cómo trabajará Melchora

Melchora transitará en las órbitas bajas, aproximadamente a 150 kilómetros de distancia. Luego de los tres ensayos técnicos que restan para su lanzamiento al espacio, su trabajo consistirá en medir la huella de carbono presente en la selva misionera. Esto permitirá trazar acciones en base a los resultados.

Las acciones están orientadas a la recepción y envió de datos de sensores en tierra con sistemas embebidos IOT, con cobertura en todo el país. Son múltiples aplicaciones en diferentes segmentos de la industria, la educación, y lo ambiental, gracias a las que se podrá medir emisiones de co2. De esta manera, contribuirá y respaldará la política en relación al cambio climático y conservación de la biodiversidad.

De acuerdo con las estimaciones, cuando pase el nanosatélite por arriba de la Selva Misionera cada nueve horas, el dispositivo “chupa todos los datos y se van al satélite y luego los baja donde va a ser la estación terrena”.

“La medición es interesante porque no se hace a través de microondas ni ningún sistema especial, sino que es con sensores que estarán midiendo el CO2 -advirtió- con lo cual vamos a tener en muy corto plazo la posibilidad de saber la huella de carbono en la Selva Misionera en tiempo real. Esos datos van a estar público, así cualquier Universidad o sistema científico que quiera usarlos y procesarlos va a poder utilizarlo previa autorización de nuestro consorcio”, resaltó Bueno.

Misiones concentra el 52% de la biodiversidad de Argentina y es la única jurisdicción carbono negativa del país. A partir de esto, surge la necesidad de conservar, proteger y defender el último remanente de selva paranaense.