La bailarina posadeña Candela Sosa volvió a ser protagonista de un encuentro con una de las grandes figuras de la música argentina. Esta vez, disfrutó de una noche junto a María Becerra, sumando una nueva experiencia a una trayectoria marcada por el esfuerzo, la formación y el trabajo junto a artistas de primer nivel. Candela nació y creció en Posadas, en una familia ligada al arte: su mamá es profesora de danza clásica y su abuelo fue uno de los primeros organizadores de los carnavales de Villa Blosset.

Antes de convertirse en bailarina profesional, Candela transitó un camino ligado al deporte. Desde los siete años practicó judo, representó a Misiones en alrededor de diez campeonatos nacionales, obtuvo primeros puestos y llegó a ser subcampeona panamericana en Porto Alegre, además de entrenar en el CeNARD. Para financiar sus viajes y competencias, durante su infancia vendía comida en La Placita y realizaba rifas. A los 14 años, la Estudiantina de Posadas volvió a despertar su pasión por la danza y, con el tiempo, se formó en danzas urbanas, hip hop, reggaetón, coreografía y freestyle.
Su crecimiento profesional la llevó primero a Paraguay y luego a Buenos Aires, donde comenzó nuevamente desde cero y profundizó su formación. En paralelo, creó UEM Dance, Urbanos en Movimiento, una academia nacida de las juntadas y cyphers que organizaba junto a otros bailarines en el Paseo La Terminal de Posadas. Mientras impulsa este proyecto para generar oportunidades de formación para jóvenes misioneros, Candela continúa expandiendo su carrera profesional y ya trabajó en videoclips, producciones y presentaciones vinculadas a Ecko, L-Gante, Callejero Fino, DJ Alex y John Z. Ahora, su encuentro con María Becerra suma un nuevo capítulo a una historia que comenzó en Posadas y que sigue creciendo a fuerza de talento y perseverancia.



