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¡El argentino más alto! Sergio Gómez, el misionero de 2,28 metros que sueña con tener un vivero

El argentino más alto abrió su corazón en Revista Gente. Con 2,28 metros de altura, calzado 57 y una vida marcada por el gigantismo, Sergio Gómez enfrenta a diario las dificultades de habitar un mundo que no está pensado para su tamaño. ¡Entrá en la nota y conocé los detalles!

La historia de Sergio Gómez, conocido como “Chiquito”, volvió a poner en escena nacional una realidad poco frecuente y llena de desafíos. El misionero, nacido en Posadas el 21 de enero de 1986, tiene 40 años y mide 2,28 metros, una condición vinculada al gigantismo que padece desde pequeño. En una entrevista realizada por Revista Gente, el periodista Leo Ibáñez reconstruyó su recorrido de vida, desde su infancia en Misiones hasta su llegada a Buenos Aires en busca de nuevas oportunidades.

Sergio nació con 4,9 kilos y 76 centímetros y desde muy joven comenzó a crecer a un ritmo extraordinario. A los 12 años ya medía 1,95 metros y encontró en el básquet una actividad acorde a su altura, jugando en clubes como Tokio y Alem. A los 16 años alcanzó los 2,13 metros y, dos años después, decidió trasladarse a Buenos Aires. Allí trabajó como cobrador, jugó durante una temporada en Gimnasia y Esgrima de La Plata y posteriormente se desempeñó en seguridad, mientras intentaba abrirse camino en una ciudad completamente distinta a la que conocía.

En la actualidad, su altura continúa representando una dificultad cotidiana: viajar en vehículos, subir escaleras, conseguir ropa y calzado o simplemente encontrar un espacio donde pueda descansar cómodamente son situaciones que requieren un esfuerzo adicional. También enfrenta dolores y complicaciones asociadas a su condición y busca acceder a una medicación que le permita mejorar su calidad de vida. Sin embargo, detrás de esas dificultades aparece una aspiración sencilla y concreta: tener un lugar propio y trabajar con plantas. Fanático de la naturaleza, Sergio sueña con abrir su propio vivero y convertir esa pasión en un emprendimiento que le permita proyectar una nueva etapa.

El informe de la revista, permitió conocer más allá de la cifra que lo convirtió en una persona singular: detrás de los 2,28 metros hay un hombre que trabaja, busca oportunidades y sostiene proyectos para su futuro. Su historia, contada desde una mirada cercana, pone el foco no solo en las particularidades de su condición, sino también en sus deseos y en la búsqueda de una vida con mayor independencia.

Fuente: Revista Gente