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Karina Portillo, la misionera que se animó a un jugado topless en la serie “Moria”

La actriz nacida en Eldorado participó en la serie de Netflix que recorre la vida de Moria Casán, compartió escenas con Griselda Siciliani y protagonizó una jugada escena. ¡Entrá en la nota y conocé todos los detalles!

Karina Portillo continúa abriéndose camino en las grandes producciones audiovisuales argentinas. Nacida en Eldorado y criada en San Pedro, la actriz misionera fue parte de En el Barro y El Eternauta en 2025. Este año también sumó su participación en El tiempo de las moscas, protagonizada por Carla Peterson y Nancy Dupláa y basada en las novelas de Claudia Piñeiro.

Ahora, Karina vuelve a estar en boca de todos gracias a su participación en Moria, la serie estrenada el viernes 14 de agosto por Netflix que reconstruye distintas etapas de la vida de Moria Casán y cuenta con Griselda Siciliani, Sofía Gala Castiglione y Cecilia Roth interpretando a la diva en diferentes momentos. La misionera aparece en el capítulo 5, titulado “Japaleta”, en el papel de una vedette amiga de Moria, en una escena ambientada en una lujosa mansión de San Isidro.

“Estoy muy feliz con el resultado. Siempre es emocionante verse en pantalla alrededor de tremendas celebridades”, contó Karina, quien compartió la escena con Griselda Siciliani, Fernanda Callejón y José Giménez Zapiola, “El Purre”. En la secuencia, interpreta a una vedette que baila en topless junto a Julián Oxilia, quien interpreta a su pareja, una experiencia que significó un importante desafío personal y profesional.

La actriz reconoció que la escena la llevó a salir de su zona de confort y que al principio se sintió nerviosa. Sin embargo, destacó el cuidado del equipo durante el rodaje, que contó con una coach de intimidad desde el primer momento. “Si bien puede parecer algo menor desnudarse, cuando es frente a un set inmenso y tan profesional puede generar inseguridad al momento de la performance”, explicó Karina, quien aseguró que estuvo acompañada y cuidada durante toda la filmación.

La escena fue grabada en diciembre del año pasado y, con el correr de las tomas, la misionera logró soltarse y meterse de lleno en el personaje. “Gracias a los tips e indicaciones de producción me fui aflojando y poniendo en personaje”, relató. Finalmente, aparece en pantalla bailando “muy alegre, cómoda, feliz y viviendo a mil” la que imagina como una de aquellas fiestas inolvidables en la casa de la One. Con humor y orgullo por el resultado, Karina ya tiene una nueva frase para bromear: “Se quieren colgar de mis tetas”.