El misionero Alejo Igoa volvió a hacer historia y esta vez su nombre llegó a la tapa de la edición argentina de la revista Forbes. El creador de contenido recibió el Botón Rojo tras superar los 100 millones de suscriptores en YouTube, un reconocimiento reservado para un puñado de figuras a nivel mundial.
La publicación destacó que solo en 2025 sumó 43,7 millones de nuevos seguidores, ubicándose entre los canales de mayor crecimiento del planeta, apenas detrás de MrBeast. Un salto exponencial que consolida al joven oriundo de Concepción de la Sierra como el youtuber de habla hispana más seguido del mundo.
En la entrevista, Igoa dejó una frase que resume su recorrido: “Sufrí de chico, ahora amo crear”. Criado en un pueblo misionero de apenas seis mil habitantes, atravesó situaciones de bullying que —según confesó— terminaron convirtiéndose en el motor de su creatividad. Se define como “profundamente introvertido”, pero encontró en la cámara una forma de expresión y una herramienta de transformación personal.
Su vínculo con el mundo digital comenzó temprano. A los 13 años ya vendía diseños de logos y configuraba sitios web en foros internacionales. Sin tarjeta ni cuenta bancaria, utilizaba el dinero virtual para comprar gadgets en China o semillas de plantas carnívoras por eBay. Sin saberlo, estaba dando los primeros pasos de lo que luego sería un fenómeno global.
A los 17 tomó una decisión arriesgada: dejó la carrera de Arquitectura en Rosario y apostó de lleno a la creación de contenido, cuando todavía no estaba claro si esa industria podía ser rentable. Con una cámara adquirida con esfuerzo familiar y el dinero justo para cubrir un mes de alquiler, se mudó a Buenos Aires. Las oportunidades empezaron a aparecer, llegaron las marcas y el proyecto creció.
Hoy, su estructura tiene base en Panamá y emplea a unas 40 personas. Sin embargo, Igoa asegura que nunca tuvo manager. “Me cuesta delegar”, admite. Gran parte de sus ingresos los reinvierte en producción: efectos, escenografía, tecnología y mejoras constantes para elevar la calidad de sus videos, orientados principalmente al público infantil y juvenil.
El reciente logro de los 100 millones de suscriptores le valió la Placa de Diamante Rojo, una distinción excepcional dentro del ecosistema de la plataforma. El reconocimiento no solo celebra números, sino también constancia, visión empresarial y una capacidad única para conectar con millones de chicos alrededor del mundo.
De Concepción de la Sierra al podio global de creadores digitales, Alejo Igoa construyó su propio camino. Y como él mismo resume, aquello que alguna vez fue dolor hoy es el combustible de su mayor pasión: crear.


