El periodista de Canal 12 Misiones, Matías Aranda, dejó por un momento la información diaria para abrir el alma. Lo hizo con una carta cargada de emoción dedicada al barrio que lo vio nacer y crecer: el Krause, en Oberá.
“Gran parte de lo que soy te lo debo a vos”, escribió, en una declaración que rápidamente despertó identificación entre vecinos y seguidores. No fue solo un recuerdo: fue un homenaje íntimo a sus raíces.
Maty definió al barrio como su “primera escuela, primera cancha y primer refugio”. En esos pasillos —según relató— aprendió a defenderse, a compartir, a respetar y, sobre todo, a no bajar los brazos. El Krause fue su primer mundo, el escenario donde se forjaron valores y amistades que aún perduran.
La dedicatoria también pintó escenas cotidianas que cualquier misionero reconoce: mate y tereré, tardes interminables de fútbol, básquet, vóley o rugby; juegos como la mancha escondida y el poliladron; torneos de Play que se extendían hasta que “moría un día e iniciaba otro”. Lugares emblemáticos como el playón, la plaza, el tanque o la llamada “curva de la muerte” aparecen como postales imborrables de una infancia compartida.
En ese recorrido emocional también sobresale AEMO, el club de básquet que marcó parte de su crecimiento y sentido de pertenencia.
Pero más allá de la nostalgia, el mensaje tuvo una fuerte carga identitaria. “Ahí está mi raíz. Ahí está mi historia”, afirmó, agradeciendo al barrio por formarlo, cuidarlo y darle identidad.
Aunque hoy su presente profesional lo encuentre frente a cámara, informando desde uno de los medios más importantes de la provincia, Aranda dejó en claro que su esencia sigue intacta. “Aunque la vida me lleve lejos, yo siempre voy a ser de acá. Del Krause”, cerró.
Con orgullo.
Con memoria.
Con amor.
Una carta que trasciende lo personal y se convierte en un espejo para cualquiera que, sin importar dónde esté, siga llevando su barrio en el corazón.


