Tatiana Chusler fue, a los 19 años, la primera Embajadora Cultural de San Pedro. En 2024 celebraba emocionada representar a su pueblo y defender su identidad. Pero poco tiempo después, su historia dio un giro inesperado.

La joven misionera armó las valijas, se mudó sola a Buenos Aires y comenzó a mostrar su nueva vida en redes sociales. Hoy se presenta como creadora de contenido, enfocada en lifestyle, entrenamiento y vlogs diarios.
En sus videos se la ve entrenando, cuidando sus comidas y yendo a trabajar, pero lo que más ruido generó fue cuando blanqueó su objetivo personal: convertirse en millonaria. Lejos de suavizar el mensaje, Tati redobló la apuesta y apuntó contra quienes la critican.
“Muchos se burlan cuando cuento mis metas”, dice en uno de sus vlogs. Y agrega sin filtro que no todos quieren ser ricos porque no todos están dispuestos al sacrificio, a la incomodidad ni a quedarse solos. Ella, asegura, sí.
Actualmente suma más de 14 mil seguidores en Instagram, más de 8.500 en TikTok y empieza a construir su espacio en YouTube, donde define su canal como un diario real de su proceso, crecimiento y transformación personal.
Mientras algunos la celebran como ejemplo de ambición y disciplina, otros cuestionan su discurso y la acusan de exagerar. Lo cierto es que, con apenas 20 años, Tati Chusler ya logró algo clave en el mundo del espectáculo y las redes: no pasar desapercibida.


