Unus Mundus Grupo, en la mirada de Gonzalo Bobadilla

Esta formación de siete músicos es una propuesta totalmente alternativa en la escena local. Composiciones que cuentan historias o dibujan un paisaje, un álbum breve que se puede poner en repeat y disfrutar sin fin. Gonzalo Bobadilla nos cuenta su historia.

La verdad es que quisiéramos que dure más pero está bien así, vamos a comenzar por esa licencia. El proyecto Unus Mundus Grupo, encabezado por el compositor y arreglador Gonzalo Bobadilla, es algo realmente fresco y revitalizante en la escena musical. Con una fusión de ritmos, estilos y texturas de sonido, es amable al oído y permite recorrer un montón de sensaciones armónicas.

Gonzalo pertenece a una familia donde la música es lengua materna. Sus hermanos, Florencia y Rodrigo, también son excelentes, cada uno en su estilo, pero realmente destacables. En el caso de Gonzalo, trabaja en este oficio hace más de diez años, estudió composición y sabe tocar varios instrumentos, aunque su elemento es el piano. Tuvo otras experiencias como Tropelía Vocal, un conjunto de música regional, o la Big Band que hacía repertorios de jazz y fusión.

Ahora bien, Unus Mundus se mueve por otros terrenos. Son composiciones propias que fue enseñando a los que terminarían formando la banda. El septeto empezó a ensayar en febrero de este año, de forma separada primero y ensamblando todo para debutar nada más ni nada menos que en el Jazz Day, que se realizó en Silicon. Esto fue en abril, y para mayo ya estaban con fechas para empezar a grabar. “Todo se desenvolvió muy adecuadamente” afirma Bobadilla.

Tierra Soñada fue el estudio que eligieron para las sesiones que tuvieron. Fueron dos en total, de tres horas y con el desafío de hacer apenas dos tomas por cada pieza musical. Luego, algunos accesorios fueron añadidos desde la misma casa de Gonzalo. Él mismo encaró la edición del audio y a partir de julio comenzó la etapa de mezcla. “Fue muy tranquilo, sin apuro, un trabajo artesanal de todo lo que tenía que ver con el audio” contó sobre el proceso.

Matías Ortiz, un amigo de la música para Gonzalo, fue quien estuvo a cargo de la mezcla y la masterización. Para él fue importante su aporte, por la paciencia para llegar a ese ideal sonoro que habían pensado. También destaca el arte de tapa de Pali Álvarez, que también integra la banda con el saxo.

El grupo entero, repasando, son: Marcelo Mottola en la batería, percusión y voces; Diego Velázquez en el bajo; Guillermo O’Connor en guitarra y voces; Marcelo Bustamante en saxo alto; Julián Texeira en trompeta, percusión y voces; Pali Álvarez en saxo soprano. Además, Gonzalo admitió que primero iban a poner el nombre de septeto pero optaron por cambiar a “grupo”, por la posibilidad de expandir el juego. Sin ir más lejos, este primer disco tiene muchos invitados que dan sus pequeños aportes para que todo suene tan increíble. La pregunta que nos hacemos, finalmente es: ¿cuántas personas se necesitan para recrear el universo musical de Bobadilla? Seguiremos escuchando hasta saberlo.