El éxito de Salvaje no para: se viene la expansión

Lo que empezó como el sueño de tres pibes de tener un bar se transformó en un clúster de proyectos que elevan la vara de todo Posadas a la hora de ofrecer un servicio gastronómico. En exclusiva para TSM, Adolfo González Carraffa nos cuenta lo que se viene este año.

Por Juan Báez Nudelman

No sólo está afirmado por los que saben, también el público se da cuenta: Posadas explota, los bares tienen fila y los que venimos del 2010 ya no entendemos nada. La noche en la capital parece vivir una primavera alimentada por el turismo e incluso por todos esos estudiantes que eligen venir a formarse en las universidades que se fueron abriendo en los últimos años. En un contexto donde no sólo hay demanda, sino también diversidad de conceptos, destacar es el desafío.

Y si hay un bar que no pasa desapercibido en la ciudad, paradójicamente, es el speakeasy Salvaje, ubicado en el centro sobre la calle Jujuy. Hace rato que es sabido el éxito de lo que sucede tras la fachada de una casona vieja y despintada. La propuesta no es un invento pero está muy bien hecho: tragos de autor muy bien armados, birra de buena calidad, un menú de street food que marida muy bien y excelentísima música, vamos a reconocer.

Quienes lo reconocen también son la cantidad de posadeños que se agolpan para conseguir lugar, que a veces falta, y que pronto tendrá gracias a la expansión con la “casa de al lado”. Así anticipa Adolfo González Carraffa, uno de los socios responsables, que conversó con TSM sobre sus sensaciones tras un tiempo de posicionarse y permanecer con el viento a favor.

“Me siento orgulloso del equipo humano que formamos, de los valores que compartimos en el proceso porque nos ha llevado a trabajar en otros proyectos y conformarnos como productora, Carnada, y a poder hacer un evento como Crudx, que ahora tendrá una nueva fecha en mayo” comenta.

Adolfo ha descubierto una vocación y es consciente de todo el esfuerzo y las horas inagotables de trabajo, pero entiende que todavía no hay techo. Cuenta que no encaja en el trabajo de oficina, y que dentro del negocio familiar intenta aportar desde lo creativo, eso y patear la calle, ir y venir, como también ocuparse de aquello que tiene que ver con asignarle identidad y por lo tanto cómo comunicar. “Mi padre es una persona muy culta, tenía librerías en Córdoba, por eso cuando tenés ideas no las deja pasar, escucha” cuenta en relación a esas primeras referencias.

Sobre lo que ha aprendido ahora y el crecimiento grupal, cuenta que “a lo creativo le agregamos organización, junto al flasheo ahora me tomo el trabajo de anotar las cosas, de escribir los proyectos; también aprendimos a manejar la crítica, tanto lo bueno como lo malo, y sobre todo a trabajar en equipo”.

También admite que una clave es no pensar siempre en términos de ganancias: “con los eventos parece desde afuera que uno se llena de guita y en realidad es una inversión, casi que empatamos lo que se pone para que el producto esté bien hecho. Muchas veces me veo corriendo y me pregunto ‘¿para qué?’ y al instante te baja la data de que es por lo divertido que es hacerlo”.

Y lo que sucede con los servicios y eventos que pudieron trasladar hacia fuera del bar es una oportunidad de más trabajos satelitales, donde es necesario involucrar más diseñadores, bartenders y mejorar cada vez más la atención al público. Incluso, Adolfo anticipó que pronto tendrán un café de especialidad, hecho a la medida de lo que viene siendo cada uno de sus productos: “es muy reciente, no lo sabe nadie a esto, apenas los amigos y la familia, pero estamos muy sumergidos en aprender sobre el café, capacitarnos, y nos estamos asesorando con gente de Resistencia para entender cuál es el equipamiento que necesitamos nosotros, o sea, estamos recién dentro de esa etapa”.

Fotos: Instagram Salvaje