Los alumnos de la Comercio 6 lucieron indumentarias en tonos tierra, verde monte y dorado, mientras desarrollaban secuencias coreográficas inspiradas en las labores de la yerba mate y la vida cotidiana de los trabajadores en el monte. La propuesta buscó representar sobre la pista parte del universo cultural que Ramón Ayala plasmó a lo largo de su trayectoria artística, especialmente a través de sus canciones vinculadas con el paisaje y el trabajo misionero.
En simultáneo, los músicos de la institución acompañaron el despliegue coreográfico con una base de percusión constante, combinando golpes secos con la cadencia característica del gualambao. La coordinación entre la batería y los diferentes bloques de baile permitió sostener el ritmo de la presentación y generó una respuesta positiva del público presente en los palcos. La puesta fue el resultado de meses de preparación y ensayos por parte de los estudiantes.
Ramón Ayala, cuyo nombre real era Ramón Gumercindo Cidade, nació en 1927 en Garupá y se convirtió en una de las figuras fundamentales de la cultura misionera. Cantautor, poeta, guitarrista y artista plástico, compuso obras como “El Mensú”, “El Cosechero” y “El Jangadero”, canciones que retrataron distintos aspectos de la vida, el trabajo y los paisajes de la región. Además, fue reconocido como creador del gualambao, ritmo que forma parte de su legado musical. Con esta presentación, Comercio 6 incorporó esa herencia cultural a su propuesta en la Estudiantina y acercó la obra de Ayala a las nuevas generaciones.



