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Lucas Koziarski, el cineasta obereño reconocido por Federación de Escuelas de Imagen y Sonido de América Latina

Luego de un exitoso paso por el BAFICI fue distinguido con el Premio Federación de Escuelas de Imagen y Sonido de América Latina, consolidando su lugar en la industria audiovisual ¡Entrá en la nota y enterate los detalles!

 El talento misionero sigue dejando huella en el cine argentino y Lucas Koziarski es una de sus nuevas figuras destacadas. Nacido en Oberá en 1995, el realizador estudió cine en la ENERC y construyó una sólida trayectoria como director de arte en producciones reconocidas como Las mil y una, de Clarisa Navas, e Hijo mayor, de Cecilia Kang. Actualmente también se desempeña como docente de dirección de arte, aportando su experiencia a nuevas generaciones de cineastas.

Su gran salto como director llegó con La gente de la ruta, largometraje presentado recientemente en el BAFICI, una de las plataformas más importantes del cine independiente en Argentina. La película fue filmada en su barrio de la infancia en Oberá y cuenta con la participación de familiares, vecinos y personas sin experiencia actoral previa, una apuesta que refuerza el carácter auténtico y profundamente local de la obra.

Koziarski explicó que el corazón narrativo del film está sostenido por las mujeres, con protagonistas surgidas de su entorno más cercano, como maestras, enfermeras y madres de familia. Esta elección le otorga una sensibilidad particular a una historia que aborda realidades complejas del norte argentino, atravesadas por desapariciones, controles policiales y búsqueda de refugio.

El impacto de la película trascendió la proyección, que contó con sala llena y gran recepción del público, además de la presencia de figuras reconocidas como Ingrid Grudke. Desde el propio festival, Koziarski recibió la noticia de haber ganado el Premio FEISAL, un reconocimiento de la Federación de Escuelas de Imagen y Sonido de América Latina, que destacó su capacidad para retratar con crudeza y sensibilidad una historia profundamente arraigada en Misiones. Así, el obereño reafirma que el cine misionero tiene voz propia y proyección internacional.