El clima en las redes sociales de Misiones está que arde tras la cruda confesión de Rubén Benítez, el influencer detrás de la cuenta @reiiiben. Ante sus más de 33 mil seguidores, el joven relató el «story time» más difícil de su vida: cómo descubrió que su novia llevaba una vida paralela. Lo que comenzó con un mensaje anónimo de Instagram terminó en una dolorosa revelación cuando un tercero le envió fotos y videos comprometedores. «Me dijo que a ella le daba plata, así de corta», confesó Rubén, dejando entrever que la joven con la que salía hace meses participaba en encuentros por interés económico.
La trama se volvió aún más oscura cuando el influencer logró confirmar que la joven utilizaba Skokka, un conocido portal de citas, para conectar con otros hombres. A pesar de haber compartido las fiestas de Año Nuevo con la familia de Rubén y de haber sido «oficializada» en su entorno cercano, la realidad era diametralmente opuesta. El joven admitió sentirse «un tarado» por haber ignorado varias señales de alerta y por no haber escuchado a un amigo que, tiempo atrás, ya le había advertido sobre los extraños movimientos de su pareja.
El relato alcanzó su punto máximo de tensión cuando Benítez reveló un detalle que cambia todo el panorama: Estaría embarazada. La noticia cayó como un balde de agua fría, sumando una carga emocional enorme a una historia ya de por sí cargada de engaños. Rubén explicó que su intención al hacer público el caso es simplemente que la verdad salga a la luz y que ella no pueda «quedar como la víctima» ante los conocidos que ambos comparten en la ciudad de Posadas.
Actualmente, el joven se encuentra procesando un remolino de emociones que van desde la tristeza hasta la bronca absoluta. Con el corazón roto pero la frente en alto, @reiiiben cerró su descargo prometiendo seguir contando los pormenores de esta traición que lo dejó, según sus propias palabras, sin saber realmente con quién estuvo compartiendo su vida estos últimos meses.


