Lucas Spadafora, reconocido influencer e integrante de “Patria y Familia” por Luzu, fue invitado al ciclo de YouTube “Nada que ocultar”, conducido por la drag queen Lady Nada, y allí se animó a abrir su corazón como pocas veces. Entre risas, ironía y mucho drama, recordó un episodio clave de su vida personal que lo llevó a viajar a Misiones con la esperanza de recomponer un vínculo que ya estaba herido.
Según contó, en aquel momento atravesaba una etapa emocional intensa: un affaire confuso con un amigo muy cercano y una relación cada vez más tensa con su mejor amiga, quien sabía absolutamente todo lo que estaba pasando. En un gesto tan impulsivo como sentimental, Lucas decidió llevarla de viaje a las Cataratas del Iguazú para “sanar”, hablar y poner las cartas sobre la mesa. “Necesitaba renovarme”, confesó, describiendo largas charlas y momentos catárticos en uno de los paisajes más imponentes del país.
Sin embargo, el regreso fue el comienzo del verdadero escándalo. Apenas volvieron, la amiga le pidió hablar con urgencia y le confesó que había iniciado una relación con ese amigo en común, una traición que Lucas no vio venir —o quizás sí— pero que lo golpeó de lleno. La ruptura fue inmediata, dramática y sin retorno: enojo, reproches y una despedida abrupta que selló el final de ambas relaciones. Años después hubo un intento de disculpas, tibio y tardío, cuando él ya había hecho su propio proceso y cerrado la herida.
Hoy, con el paso del tiempo y varias sesiones de terapia encima, Spadafora recuerda la historia con crudeza pero también con honestidad brutal. Una anécdota que mezcla amor, amistad, traición y escenarios paradisíacos, y que confirma que, a veces, ni los viajes soñados ni las cataratas más imponentes pueden salvar lo que ya está roto.


