Buscar

Big Red Boots: el fenómeno viral de la moda

La marca MSCHF siempre ha dado que hablar con sus diseños, que con un estilo similar a Balenciaga, generan polémica por la ironía de su indumentaria y los altos precios que barajan cada uno de sus modelos. Sin dudas genera controversia pero ¿es arte o estafa?

Así como hemos visto cambiar los códigos y relaciones entre las personas a través de los celulares en esta última década, también ha sucedido un cambio importante de paradigma en otros ambientes del arte.

Y así como Bizarrap puede codearse con las estrellas y llamarse a sí mismo de tal manera, gracias a las nuevas lógicas de la industria musical, lo cierto es que la moda viene atravesando estadíos muy curiosos. Con el fenómeno del hype como lógica imperante en el mercado, destacar entre tanta información que se comparte y fluctúa en las redes no es cosa fácil, en absoluto.

Entre lo más particular del mundo fashion está la cultura de los sneakers freaks, o dicho en español, coleccionistas de zapatillas. ¿A qué se debe este nuevo rubro? Desde siempre, las marcas más importantes como Nike o Adidas han trabajado con colaboraciones especiales, colecciones de ropa con figuras importantes del deporte o artistas influyentes. Así es como ha surgido Jordan Brand, de la unión del basquetbolista Michael Jordan con la marca del swoosh.

Lo propio sucede entre otras compañías y franquicias, como funcionó entre Gucci y Adidas que se juntaron para volver a traer los modelos Samba y Gazelle junto a un estilo vintage de indumentaria. Estas apuestas permiten a los colaboradores involucrados hacer un posicionamiento mucho más firme y llamativo dentro del mundo de las redes sociales. Lo importante es que la conversación dure.

Aquí es donde aparece MSCHF, una marca totalmente distinta a lo que uno está acostumbrado y que hasta parece una broma por los precios y conceptos que manejan. ¿Una marca de arte, una forma de ver la moda? Difícil argumentar estrictamente para un lado o para otro, porque hay una frontera que no se deja delimitar. Lo que sí es sabido en el mundo fashion es que cuando lanzan un nuevo producto, todos hablan.

Su slogan es “Nothing is sacred, nothing is original” (Nada es sagrado, nada es original) y lo llevan al extremo tomando siluetas icónicas como las Air Force 1 de Nike y dándoles un aspecto totalmente distorsionado, entre homenaje y sátira. Así también han realizado una campaña en la que, si vivís en EEUU, podés enviar tus armas para reforjarlas y recibir una espada a cambio. Sí, eso, mandás armas de fuego y recibís una espada a cambio.

¿Cuál es el concepto? El “caos estructurado”, según las propias palabras de su CEO, Gabriel Whaley: “¿Qué tipo de marca somos? No lo sé, declaraba recientemente en Business Insider. El hecho de ser una empresa identificable mata la magia. Intentamos hacer cosas que el mundo de la moda no pueda definir”. Así es como llegaron a su último boom que la rompe en todas las redes sociales: las Big Red Boots. Se trata de un calzado idéntico -literal- al del cartoon japonés Astroboy.

Si bien algunos puristas han atacado siempre las acciones de la marca, cada vez son más las celebridades que empiezan a sumarse a esta curiosa moda. Un challenge que cuesta alrededor de seiscientos dólares por lo que no es para cualquiera. Sin embargo, es indudable que ha abierto miles de debates sobre los límites del arte y las tendencias de consumo que existen en este mundo que lo mezcla todo.